¿A quién no le gustan unas buenas albóndigas? Son el plato casero por excelencia, un clásico que nos transporta a la infancia. Pero, ¿y si te dijera que puedes disfrutar de todo su sabor en una versión mucho más ligera y saludable? Te presentamos nuestras albóndigas saludables de carne picada, cocinadas al vapor para conservar todos sus nutrientes y jugosidad. Sin huevo, sin pan y repletas de verduras y especias aromáticas, esta receta es la prueba de que comer sano no significa renunciar al placer. ¡Prepárate para redescubrir un clásico!
Ingredientes para las albóndigas saludables de carne picada
- 650 g de carne picada casera (mezcla de ternera y cerdo)
- 1 cebolla
- 1 pimiento morrón
- 50 ml de agua helada
- 1 cucharadita de pimentón molido
- 1 cucharadita de khmeli-suneli (mezcla de especias georgiana, puedes sustituirla por hierbas provenzales)
- 1 cucharada de pimiento dulce seco en escamas
- sal, sésamo blanco y negro, aceite vegetal
- chile y cebolleta para servir
Modo de preparación de las albóndigas saludables de carne picada
Coloca la carne picada casera fría en un bol hondo. La carne picada casera suele consistir en ternera y cerdo con un poco de grasa. Sin embargo, puedes mezclar las carnes a tu gusto y picarlas en una picadora de carne, eligiendo la proporción que prefieras. Es recomendable usar un disco con agujeros medianos para que la carne no quede demasiado fina.
Pica una cebolla muy fina o rállala con un rallador de verduras grueso y añádela a la carne picada.
Limpia un pimiento morrón de semillas y córtalo en cubos. Añade el pimiento troceado al bol.
Ahora, espolvorea el pimentón molido, sal al gusto, añade el khmeli-suneli (una mezcla de especias georgiana que puedes sustituir por hierbas provenzales o una mezcla de curry suave) y el pimiento dulce seco. Puedes ajustar la cantidad de especias a tu gusto.
Vierte agua helada en el bol. El agua debe estar muy fría; puedes meterla en el congelador unos minutos antes de empezar.
Mezcla la masa a conciencia. Para que las albóndigas salgan sabrosas y jugosas, se suele «golpear» la masa o pasarla de una mano a otra mientras se les da forma.
Forma albóndigas del mismo tamaño, con un peso de unos 100 g cada una. No importa si son un poco más grandes o más pequeñas, lo principal es que sean todas iguales.
Engrasa la rejilla de la vaporera con aceite vegetal para que la carne no se pegue durante la cocción.
Coloca las albóndigas en la rejilla, dejando un poco de espacio libre entre ellas.
Espolvorea con sésamo blanco y negro y colócalas en la olla llena de agua hirviendo, cerrando bien la tapa.
Cocina durante 20 minutos sin abrir la tapa. Puedes añadir un par de hojas de laurel, una raíz de apio o de perejil al agua para que el vapor sea más aromático.
Sirve las albóndigas saludables de carne picada calientes, espolvoreadas con cebolleta y rodajas de chile.
¡Y ya está! Unas albóndigas increíblemente jugosas, sabrosas y, sobre todo, saludables, listas para disfrutar. Sírvelas bien calientes, espolvoreadas con cebolleta fresca y unas rodajas de chile para un toque picante. Son perfectas como plato principal acompañadas de una ensalada fresca, quinoa o un poco de arroz integral. Anímate a probar esta versión ligera de un clásico de siempre. ¡Esperamos que te guste tanto como a nosotros! ¡Buen provecho!












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