El borsch es una de las sopas más emblemáticas de la cocina de Europa del Este, famosa por su vibrante color rojo y su profundo sabor. Preparar esta sopa desde cero puede llevar tiempo, pero existe un secreto tradicional para disfrutarla en cualquier momento: la "zapravka" o aderezo en conserva. Esta receta te enseñará a preparar una base deliciosa con remolacha y manzana, una combinación que aporta un equilibrio perfecto de dulzura y acidez. Es la forma ideal de capturar la esencia de la cosecha de otoño en un frasco y tener siempre a mano el corazón de un borsch casero.
Ingredientes del aderezo para borsch de remolacha y manzana
- 1 kg de remolacha
- 500 g de zanahorias
- 1 kg de manzanas agridulces
- 200 g de cebolla
- 500 g de tomates pintones
- 1 cabeza de ajo
- 1 guindilla (chile)
- 30 g de sal
- 50 g de azúcar
- 30 g de vinagre de manzana
- pimienta negra molida al gusto
- 100 g de aceite vegetal
Método de preparación del aderezo para borsch de remolacha y manzana
En una sartén profunda o una olla de fondo grueso, vierte aceite vegetal sin olor y añade las verduras una por una. Pica finamente la cebolla y échala primero en el aceite. Sofríela un par de minutos hasta que se ablande ligeramente.
Pela las manzanas, rállalas con un rallador grueso o córtalas en juliana fina. Añade las manzanas ralladas a la sartén.
Pela la remolacha y la zanahoria con un pelador de verduras. Ralla la zanahoria y la remolacha con un rallador grueso y añádelas a la sartén después de las manzanas.
Pica finamente los tomates pintones (que empiezan a madurar), o también puedes pasarlos por una picadora de carne o triturarlos con una batidora. Añade los tomates triturados a la sartén. Espolvorea el azúcar y la sal, y vierte el vinagre de manzana.
Pela y pica finamente el ajo. Corta la guindilla por la mitad y retira las semillas. Pica la guindilla limpia. Añade el ajo y la guindilla al resto de las verduras. Asegúrate de probar la guindilla, ya que algunas pueden ser muy picantes. Si no te gustan los condimentos fuertes, puedes sustituirla por un pimiento picante más aromático y suave.
Tapa la olla. Cocina durante 40 minutos a fuego bajo.

Las conservas enfriadas se pueden guardar en un armario de la cocina o en la despensa, lejos de fuentes de calor y de la luz solar directa.
Lava bien los frascos para conservas con detergente para platos o en una solución tibia de bicarbonato sódico. Enjuágalos con agua hirviendo. Coloca los frascos boca abajo sobre la rejilla del horno. Calienta el horno a 100 grados Celsius. Rellena los frascos calientes con el aderezo hirviendo. Ciérralos herméticamente y colócalos boca abajo sobre las tapas. Envuelve las conservas con una manta. Déjalas enfriar completamente bajo la manta; este es el método más sencillo de pasteurización natural. Una vez frías, traslada las conservas a un lugar fresco para su almacenamiento.
¡Y ya está! Ahora tienes varios frascos de un aderezo aromático y lleno de sabor que transformará tus sopas de invierno. Para preparar un borsch rápido, simplemente añade esta conserva a un caldo con patatas y repollo cocidos. Verás cómo la cocina se llena de un aroma reconfortante. Guarda tus conservas en un lugar fresco y oscuro, como una despensa, y estarán listas para alegrar tus comidas durante los meses más fríos. ¡Esperamos que disfrutes de este pequeño truco de la cocina eslava que te ahorrará tiempo y te regalará mucho sabor!







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