¡Bienvenido a una receta que demuestra que la elegancia reside en la simplicidad! El abadejo hervido con salsa polonesa es un plato clásico de la cocina de Europa del Este, apreciado por su sabor delicado y su preparación sencilla. Aunque el nombre "salsa polonesa" pueda sonar complejo, en realidad es una deliciosa mezcla de mantequilla derretida, huevo duro picado y un toque cítrico de limón que realza a la perfección la textura suave del pescado blanco. Este plato es la opción perfecta si buscas una comida nutritiva, económica y llena de sabor que te transportará a una cocina casera y tradicional. ¡Vamos a cocinar!
Ingredientes para el abadejo hervido con salsa polonesa
- 650 g de abadejo de Alaska congelado, sin cabeza
- 2 huevos
- 150 g de mantequilla
- 1/2 limón
- 1 manojo de perejil
- Hojas de laurel
- Pimienta negra, cebollino
Cómo preparar abadejo hervido con salsa polonesa
Saca el abadejo de Alaska (un tipo de pescado blanco similar al bacalao) congelado del congelador unas 2-3 horas antes de cocinarlo. En casa, es mejor descongelarlo al aire libre. El proceso de descongelación se considera completo cuando la temperatura del pescado alcanza los -1 grado Celsius.
Una vez descongelado, limpia el abadejo de escamas con un raspador o rallador. Luego, corta las aletas pectorales, pélvicas y anales, abre el vientre y retira las vísceras. Limpia bien el interior del pescado de coágulos de sangre y membranas negras. Enjuaga el abadejo limpio bajo el grifo.
Ahora, corta el abadejo preparado en porciones. Para una porción, necesitarás 1-2 trozos.
Coloca los trozos de abadejo en una cacerola en una sola capa, añade un manojo de perejil, unas hojas de laurel y sal al gusto. Vierte agua caliente de manera que el nivel del agua esté unos 3 centímetros por encima del pescado.
Pon la cacerola al fuego y llévala a ebullición. Cocina durante 10-15 minutos a fuego lento. Deja que se enfríe en el caldo. Luego, saca los trozos de abadejo con una espumadera y separa la carne de las espinas. La base para el abadejo hervido con salsa polonesa está lista.
Ahora preparamos la salsa polonesa. En un cazo, pon la mantequilla cortada en cubos pequeños. Derrite la mantequilla a fuego bajo.
Hierve los huevos hasta que estén duros, enfríalos y pélalos. Añade a la mantequilla derretida los huevos rallados finamente o picados muy pequeños.
A continuación, exprime 2-3 cucharaditas de zumo de limón en el cazo, añade sal al gusto y calienta la salsa a fuego bajo hasta que alcance una temperatura de 75°C.
En un plato, coloca el abadejo sin espinas ni piel. Por cierto, para que el pescado cocido no se seque, guárdalo en el caldo o en un recipiente al vacío hasta el momento de servir.
Cubre el abadejo con la salsa, espolvorea el plato con cebollino finamente picado, añade pimienta negra, rocía con zumo de limón recién exprimido, decora con una rodaja de limón y sírvelo con puré de patatas.
¡Y ahí lo tienes! Un plato de abadejo hervido con salsa polonesa listo para disfrutar. Este plato es la prueba de que no se necesitan ingredientes complicados para crear una comida memorable. La cremosidad de la salsa junto con la ternura del pescado hacen de cada bocado una delicia. Sírvelo tradicionalmente con puré de patatas o, si lo prefieres, con unas patatas hervidas, arroz blanco o una ensalada fresca. Espero que esta receta te inspire a explorar los sabores clásicos y te animes a compartirla con tus seres queridos. ¡Buen provecho!











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