Galletas de chocolate sin huevo con almendras

Las galletas de chocolate con almendras y sin huevo son un auténtico descubrimiento para quienes buscan alternativas a la repostería clásica sin renunciar al mejor sabor y textura. Es una receta muy rápida y sencilla: en poco más de media hora tendrás listo un postre delicioso para acompañar el té. Puedes preparar la masa a mano o usar un robot de cocina; si usas este último, terminarás en un abrir y cerrar de ojos. La masa de chocolate tiene un sabor profundo y muy rico de por sí, pero si añades una pizca de canela o jengibre le darás un toque cálido e inconfundible. Imagina el aroma a cacao y frutos secos tostados inundando la casa, creando un ambiente de lo más acogedor en un día nublado.

Preparación: 20 minutos
Cocción: 20 minutos
Cantidad: 7 Porciones
Por porción
Calorías: 370 kcal
Proteínas: 7.6 g
Grasas: 16.9 g
Carbohidratos: 47.8 g

Ingredientes:

  • 100 ml de leche
  • 50 g de mantequilla
  • 160 g de harina de trigo
  • 130 g de azúcar
  • 50 g de cacao puro en polvo
  • 100 g de almendras
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1/2 cucharadita de sal

Ingredientes para el glaseado y la decoración:

  • 60 g de azúcar glas
  • 2 cucharadas de nata para montar (35% M.G.)
  • Fideos de chocolate para decorar

Elaboración de las galletas de chocolate sin huevo con almendras

Añade la sal y la mantequilla a la leche. Calienta a fuego lento hasta que la mantequilla se derrita, retira del fuego y deja enfriar.

Leche y mantequilla derritiéndose en un cazo sobre el fuego

Calienta la leche con la mantequilla y la sal hasta que se funda por completo para hacer la base de la masa.

Tritura las almendras en la batidora hasta obtener unas migas bastante gruesas, ¡pero que no queden como harina! También puedes picarlas fácilmente con un cuchillo o aplastarlas con un rodillo.

Almendras picadas en trozos gruesos dentro de una picadora

Es mejor triturar los frutos secos hasta dejarlos en trocitos gruesos para dar un toque crujiente a las galletas.

Mezcla los ingredientes secos: echa la harina de trigo en un bol profundo y añade el cacao puro en polvo. Incorpora la levadura química y el jengibre en polvo, junto con otras especias si lo deseas.

Bol con harina, cacao puro y especias mezclándose

Mezcla la harina de trigo con el cacao puro, la levadura química y el jengibre molido.

Añade azúcar blanco fino o azúcar glas.

Azúcar añadiéndose a la mezcla seca en un bol

Añade azúcar blanco fino o azúcar glas al bol para endulzar.

Agrega la almendra picada y mezcla bien todos los ingredientes secos. Puedes preparar estas galletas con cualquier otro fruto seco; los cacahuetes o los anacardos también quedan genial.

Almendra troceada mezclada con los ingredientes secos

Remueve bien la base seca con las almendras picadas para repartir el sabor de forma uniforme.

Incorpora los ingredientes líquidos a los secos. No hace falta que la mezcla de leche se enfríe del todo, puede estar tibia, ¡pero nunca caliente! Si viertes la leche caliente, el calor activará la levadura química antes de tiempo.

Líquido tibio vertiéndose sobre la mezcla de cacao y harina

Vierte poco a poco la mezcla de leche tibia, asegurándote de que no esté demasiado caliente.

Amasa la mezcla rápido y a conciencia. Obtendrás una masa densa y pegajosa que, en este punto, se quedará adherida al bol y a la cuchara.

Masa densa de chocolate siendo amasada en un recipiente

La masa debe quedar espesa y un poco pegajosa, pero manejable para poder formar las galletas.

Cubre una bandeja con papel de horno. Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Úntate las manos con un poco de aceite de girasol o de oliva. Coge porciones de unos 20 g de masa para cada galleta. Forma bolitas con las palmas, aplástalas ligeramente y colócalas en la bandeja preparada, dejando un poco de separación entre ellas.

Porciones de masa redondas sobre papel vegetal en una bandeja

Con las manos engrasadas, forma bolitas y aplástalas ligeramente sobre la bandeja de horno.

Mete la bandeja en el horno precalentado y hornea las galletas durante 15-18 minutos. El tiempo exacto dependerá de tu horno y puede variar ligeramente del indicado en la receta.

Galletas de chocolate horneadas sobre papel en la bandeja

Hornea las galletas hasta que estén listas, ajustando el tiempo según tu horno.

Mientras se enfrían las galletas, prepara la cobertura dulce. Mezcla bien el azúcar glas con la nata para montar hasta conseguir una textura homogénea y cremosa, parecida a la nata agria.

Crema blanca y espesa de azúcar y nata en un pequeño bol

Mezcla el azúcar glas con la nata hasta lograr una crema lisa y bastante espesa.

Sumerge la mitad de cada galleta ya fría en la cobertura y, justo después, pásala por unos fideos de chocolate para decorar.

Galleta mojándose en glaseado y fideos de chocolate

Sumerge las galletas ya frías en el glaseado y pásalas enseguida por los fideos de chocolate.

Coloca las galletas decoradas sobre la bandeja o una rejilla y déjalas reposar una media hora para que el glaseado se endurezca y los fideos se fijen bien.

Galletas decoradas reposando sobre una bandeja negra

Deja reposar las galletas un rato para que el glaseado cristalice y la decoración quede bien fijada.

Sirve estas galletas de chocolate y almendras con un té o café, aunque con un vaso de leche fría o un zumo de naranja recién exprimido también combinan de maravilla. Si te apetece experimentar, prueba a cambiar las almendras por avellanas o nueces; verás cómo el sabor adquiere matices nuevos cada vez. El glaseado cremoso con fideos de chocolate no solo las hace más bonitas, sino que aporta un dulzor suave que equilibra a la perfección el toque amargo del cacao.

Para que conserven su textura ideal, guarda las galletas en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Así se mantendrán tiernas y aromáticas durante varios días. Si sois muchos en casa, no dudes en doblar las cantidades, ¡porque estas delicias vuelan enseguida! ¡Que aproveche y disfruta cocinando!