¡Hola a todos los amantes de la buena cocina! Hoy os traigo una receta que es pura magia culinaria y una muestra de la practicidad de la cocina de Europa del Este: ¡dos platos en uno! Vamos a preparar unos tiernos pelmeni caseros y unas jugosas kotlety partiendo de una misma base de carne picada de pollo. Los pelmeni, esas pequeñas empanadillas hervidas, son un clásico reconfortante, mientras que las kotlety, unas hamburguesas rusas doradas y crujientes, son una delicia irresistible. Esta receta es ideal para optimizar tiempo en la cocina sin sacrificar el sabor ni la variedad. ¡Preparaos para una doble ración de felicidad!
Para la masa
- 50 ml de leche
- 75 ml de agua
- 1 huevo
- 20 ml de aceite de oliva
- 250 g de harina de trigo + harina extra para trabajar la masa
- sal
Para el relleno y las kotlety
- 600 g de filete de pechuga o muslo de pollo
- 60 g de cebollino
- 40 g de perejil
- 70 g de queso parmesano
- 15 ml de aceite de oliva
- 30 ml de nata espesa (mínimo 35% de materia grasa)
- 40 g de aceitunas sin hueso
- 80 g de pimiento morrón
- 1 cucharadita de pimentón dulce molido
- pimienta, sal, pan rallado y aceite para freír
Cómo preparar pelmeni caseros y kotlety jugosas
Para la receta de los pelmeni (empanadillas rusas, generalmente hervidas) caseros, cortamos en láminas finas el filete de pechuga de pollo.
Pasamos la carne cortada por una picadora de carne (usando el disco con los agujeros más grandes) o la picamos a cuchillo.
Añadimos el perejil finamente picado.
Añadimos el cebollino finamente picado.
Rallamos un trozo de parmesano o cualquier otro queso curado con un rallador fino.
Salpimentamos y añadimos el pimentón dulce molido.
Vertemos una cucharada de aceite de oliva de buena calidad.
Mezclamos bien la carne picada, cubrimos el bol con film transparente y lo guardamos en el frigorífico.
Preparamos la masa para los pelmeni caseros. Es una masa universal que también sirve para los vareniki (similares a los pelmeni, pero a menudo con rellenos no cárnicos como patata, queso o fruta). Mezclamos la leche con el agua tibia, añadimos sal, rompemos el huevo, mezclamos los ingredientes líquidos, añadimos la harina de trigo y amasamos. Envolvemos la masa en film transparente y la dejamos reposar durante 30 minutos.
Dividimos la masa en varias porciones, formamos rollos y los cortamos en trozos. El peso de cada trozo debe ser de unos 10-12 gramos.
Enharinamos una tabla de cortar y estiramos los trozos de masa hasta obtener pequeños discos finos.
En el centro de cada disco ponemos una cucharadita colmada de relleno, formamos los pelmeni y los colocamos sobre una tabla enharinada.
A la carne picada restante le añadimos el pimiento dulce cortado en cubos pequeños.
Luego, añadimos las aceitunas cortadas en rodajas.
Vertemos la nata espesa y mezclamos bien.
Formamos pequeñas y redondas kotlety (una especie de hamburguesas o albóndigas fritas, populares en la cocina de Europa del Este).
Rebozamos las kotlety en pan rallado. Las freímos hasta que estén doradas por cada lado, aproximadamente 3-4 minutos por lado.
Hervimos los pelmeni caseros en abundante agua con sal hasta que estén cocidos.
Rociamos los pelmeni calientes con mantequilla derretida, espolvoreamos con cebollino y pimienta.
Los pelmeni caseros y las kotlety jugosas están listos. Antes de servir, decoramos con perejil rizado.
¡Y ahí lo tenéis! Dos platos espectaculares listos para disfrutar. Los pelmeni se sirven tradicionalmente con un poco de mantequilla derretida, smetana (una crema agria) o incluso un toque de vinagre, mientras que las kotlety son fantásticas con un puré de patatas cremoso o una ensalada fresca. Esta receta no solo te ahorra tiempo, sino que también te permite explorar dos texturas y sabores icónicos de la cocina eslava. Espero que disfrutéis de esta doble delicia tanto como yo. ¡Buen provecho y hasta la próxima aventura culinaria!





















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