¡Prepárate para una receta que se convertirá en la estrella de tus comidas! Las costillas de cerdo al horno con salsa de miel son la combinación perfecta de sabores dulces y salados, con una textura tan tierna que la carne se desprende del hueso. Aunque parezca un plato de restaurante, te sorprenderá lo fácil que es conseguir un resultado espectacular en tu propia cocina. Ideal para una comida familiar de fin de semana, una cena especial o simplemente para darte un capricho delicioso. ¡Sigue nuestros pasos y prepárate para chuparte los dedos!
Ingredientes para las costillas de cerdo al horno con salsa de miel
- 2 kg de costillas de cerdo
Para el marinado
- 10 g de pimentón dulce en polvo
- 30 ml de salsa de soja
- 35 g de mostaza de Dijon
- 20 ml de vinagre balsámico
- 50 ml de aceite vegetal
- sal y humo líquido (un condimento que aporta un sabor ahumado) al gusto
Para la salsa de miel
- 40 g de miel
- 50 g de kétchup de tomate
- 30 g de mantequilla
- hierbas frescas para servir
Modo de preparación de las costillas de cerdo al horno con salsa de miel
Cortamos los costillares en secciones pequeñas, de 3-4 costillas por sección, para que sea más cómodo cocinarlas y darles la vuelta.
Frotamos la carne con sal y pimentón dulce en polvo. Este polvo le da un color vivo y un aroma delicioso, y al ser dulce, no te picará en la lengua ni en el paladar.
Luego, añadimos la salsa de soja, el vinagre balsámico, la mostaza de Dijon y el humo líquido (un condimento que aporta un sabor ahumado) siguiendo las recomendaciones del envase (opcional). Mezclamos todo a fondo, luego rociamos con aceite vegetal y dejamos marinar en el frigorífico durante 6 horas.
Hay varias formas de hornear las costillas de cerdo con salsa de miel. Una opción es envolver los costillares en varias capas de papel de aluminio, hornearlos hasta que estén casi listos, luego desenvolver el papel, untar la carne con la salsa y dorarla bajo el grill.
Otra opción es la siguiente: engrasamos una fuente refractaria con aceite vegetal, colocamos las costillas, las cubrimos con papel de aluminio y las metemos en el horno precalentado a 180 grados durante 60 minutos.
Mientras la carne se asa, preparamos la salsa. Al baño maría, calentamos la mantequilla con el kétchup y la miel hasta que la mezcla sea homogénea.
Sacamos la fuente con la carne del horno, retiramos el papel de aluminio y, con una brocha, aplicamos una fina capa de salsa sobre las costillas.
Volvemos a meter la fuente en el horno y doramos las costillas hasta que adquieran un color dorado, durante unos 15 minutos más.
Antes de servir las costillas de cerdo con salsa de miel horneadas, las cortamos en porciones y las colocamos sobre hojas de lechuga o espinacas.
¡Y ahí las tienes! Unas costillas de cerdo al horno perfectas, brillantes por su glaseado de miel y listas para ser devoradas. Este plato es un verdadero festín que une a la gente alrededor de la mesa. Sírvelas con tus acompañamientos favoritos, como una ensalada de col fresca, unas mazorcas de maíz a la parrilla o unas patatas asadas, para una experiencia completa. No dudes en experimentar con la salsa, añadiendo un toque picante si te atreves. Esperamos que disfrutes de cada bocado y que esta receta traiga muchos momentos felices a tu hogar. ¡Buen provecho!








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