Galletas de margarina con mermelada

Las galletas de margarina con mermelada son un dulce delicado y friable que literalmente se deshace en la boca, evocando la calidez del hogar. En esta receta, la margarina actúa como una base excelente, aportando a la masa esa textura quebradiza característica que tanto nos gusta en la repostería clásica. Aunque la mantequilla aporta su propio aroma, es precisamente con la margarina con la que estas galletas quedan especialmente ligeras y económicas. Vamos a preparar estas galletas en forma de elegantes sándwiches, uniendo las mitades doradas con una mermelada casera bien espesa. Este dulce es todo un símbolo de las meriendas en familia, combinando el dulzor de la fruta con un toque picante de jengibre que hace su sabor mucho más profundo e interesante.

Preparación: 25 minutos
Cocción: 10 minutos
Cantidad: 7 Porciones
Por porción
Calorías: 253 kcal
Proteínas: 3.1 g
Grasas: 12.1 g
Carbohidratos: 31.7 g

Ingredientes:

  • 100 g de margarina
  • 165 g de harina de trigo
  • 2 cucharaditas de jengibre en polvo
  • 1/4 de cucharadita de bicarbonato
  • 1 huevo
  • 75 g de azúcar blanco
  • 1 sobre de azúcar avainillado
  • 35 g de mermelada espesa
  • azúcar glas

Cómo preparar galletas de margarina con mermelada

Corta la margarina en dados pequeños, pon el bol en el fregadero con agua tibia durante unos minutos, o déjala ablandar a temperatura ambiente durante 30 minutos, o en el microondas.nn

Dados de margarina en un bol de cristal

Corta la margarina en dados pequeños para que se ablande más rápido y sea más fácil amasar.

nnAñade el azúcar y el sobre de azúcar avainillado a la margarina ablandada. Frota los ingredientes hasta que la mezcla aclare y los cristales de azúcar casi se hayan derretido.nn

Margarina con azúcar y vainilla en un bol

Frota bien la margarina con el azúcar hasta que la masa aclare y los cristales casi desaparezcan.

nnCasca un huevo pequeño. Si es grande, bátelo en un bol aparte y añade solo la mitad a la masa.nn

Añadiendo huevo a la mezcla de margarina y azúcar

Si usas un huevo grande, añade solo la mitad para mantener la consistencia perfecta de la masa quebrada.

nnBate los ingredientes un par de minutos más hasta lograr una mezcla homogénea; necesitamos que el azúcar se disuelva por completo.nn

Batido de ingredientes con unas varillas en un bol

Bate la mezcla un par de minutos más para lograr una textura homogénea y disolver el azúcar por completo.

nnAparte, mezcla la harina con el bicarbonato y luego une los ingredientes secos con los líquidos.nn

Harina de trigo en un bol de cristal

Mezcla la harina con el bicarbonato en un recipiente aparte antes de incorporar los ingredientes secos a la base.

nnMezcla todo suavemente con una espátula. Por cierto, también puedes amasar esta receta usando un robot de cocina o amasadora.nn

Amasando con una espátula en un bol transparente

Integra los ingredientes suavemente con una espátula. También puedes usar una amasadora para este paso.

nnAñade el jengibre en polvo. No es un ingrediente obligatorio y puedes omitirlo, pero a mí me encantan las galletas con jengibre, así que lo añado a muchas de mis recetas.nn

Añadiendo jengibre en polvo a la masa de galletas

El jengibre en polvo aporta a las galletas un toque picante y un aroma especial que combina genial con la mermelada.

nnAmasa rápidamente. La masa quebrada siempre debe prepararse con rapidez para que el gluten de la harina no se desarrolle; así las galletas quedarán muy friables y se desharán en la boca.nn

Masa quebrada suave en un bol

Amasa rápidamente para que la masa quebrada mantenga su textura tierna y friable después del horneado.

nnCoge una bolsa de plástico, mete la masa dentro, aplástala un poco para formar un disco y métela en el congelador durante 15 minutos. De esta forma, la masa se enfriará rápido pero no llegará a congelarse.nn

Masa envuelta en plástico lista para enfriar

Forma un disco plano con la masa antes de enfriarla; así alcanzará la temperatura ideal mucho más rápido.

nnDivide la masa fría en trozos iguales. Utiliza una cuchara para helado o una báscula de cocina. Cada porción debe pesar unos 20 gramos. Forma bolitas con los trozos de masa y colócalas en una bandeja de horno, dejando un poco de espacio entre ellas. La masa quebrada no se pega a la bandeja, así que no hace falta engrasarla.nn

Bolitas de masa cruda sobre una bandeja de horno

Divide la masa en porciones de 20 gramos y haz bolitas. No hace falta engrasar la bandeja.

nnAplasta ligeramente cada bolita con un tenedor para crear un dibujo a rayas. En lugar del tenedor, puedes usar un vaso con el fondo tallado o unas varillas metálicas.nn

Marcando un patrón en la masa con un tenedor

Presiona ligeramente cada bolita con un tenedor para crear un dibujo a rayas sencillo pero muy vistoso.

nnPrecalienta el horno a 180 grados centígrados. Coloca la bandeja a media altura y hornea entre 10 y 12 minutos, hasta que las galletas adquieran un tono dorado.nn

Galletas horneadas y doradas en una bandeja negra

Hornea las galletas a 180 grados centígrados durante unos 10-12 minutos hasta que estén doradas.

nnDale la vuelta a la mitad de las galletas y úntalas con mermelada espesa; basta con una cucharadita rasa por porción.nn

Untando mermelada espesa en las mitades de las galletas

Dales la vuelta a la mitad de las galletas y pon una cucharadita de mermelada o confitura espesa en cada una.

nnEspolvorea la otra mitad de las galletas con azúcar glas.nn

Espolvoreando galletas con azúcar glas a través de un colador

Espolvorea generosamente la otra mitad de las galletas con azúcar glas para darles un contraste precioso.

nnUne las dos mitades para formar unos sándwiches.nn

Uniendo dos mitades de galleta con mermelada

Une con cuidado una mitad con mermelada y otra con azúcar glas para formar un bonito sándwich.

nnSírvelas acompañadas de té o café.nn

Galletas rellenas de mermelada servidas en una cesta

¡Tus galletas de margarina ya están listas! Sírvelas en la mesa acompañadas de un buen té o café aromático.

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¡Tus galletas de margarina con mermelada ya están listas! Para que este postre luzca aún más apetecible, sírvelo en una bonita cesta de mimbre o en una fuente vintage. El azúcar glas no solo aporta dulzor, sino que crea un precioso contraste visual con el relleno brillante que asoma entre las dos mitades. Estas galletas son el acompañamiento perfecto para un té negro caliente con limón o una taza de café fuerte y aromático, realzando su textura mantecosa.

Si quieres experimentar, prueba a utilizar diferentes tipos de relleno: una confitura de frambuesa aportará un toque ácido, mientras que un puré espeso de manzana suavizará el sabor. Es mejor guardar estas galletas en un recipiente hermético para que mantengan su textura quebradiza y no absorban humedad. Con el tiempo, las mitades se impregnarán ligeramente de la mermelada y quedarán aún más tiernas, convirtiéndose en el tentempié ideal para llevar al trabajo o para la merienda de los niños.