Pastelitos de coco y nueces

  • Estos pastelitos de coco y nueces son una auténtica fiesta de sabores y texturas que te transporta al instante al ambiente acogedor de una celebración familiar. Este postre destaca por su increíble dulzor y riqueza, gracias a la combinación de azúcar blanco y moreno, la fruta jugosa en almíbar y el dorado dulce de leche (leche condensada cocida). El aroma de las nueces tostadas junto a las notas exóticas del coco crea un conjunto irresistible. Para lograr el resultado perfecto, utilizamos una capa fina de masa que se hornea rápidamente en un molde rectangular, convirtiéndose en una base tierna para el abundante relleno. Este dulce será la joya de la corona en tu mesa y brindará un placer absoluto a cualquier amante de la repostería selecta.
Preparación: 15 minutos
Cocción: 45 minutos
Cantidad: 9 Porciones
Por porción
Calorías: 585 kcal
Proteínas: 8 g
Grasas: 32 g
Carbohidratos: 72 g

Para la base:

  • 2 huevos
  • 180 g de azúcar
  • 200 g de piña en conserva con su almíbar
  • 180 g de harina de trigo
  • 70 g de azúcar moreno
  • 150 g de nueces peladas
  • 1 cucharadita de levadura química

Para la cobertura:

  • 150 g de mantequilla
  • 60 g de coco rallado
  • 100 g de azúcar moreno
  • 150 g de dulce de leche (leche condensada cocida)

Cómo preparar los pastelitos de coco y nueces

Casca los huevos en un bol, añade el azúcar blanco y bate con unas varillas. A continuación, incorpora la piña finamente picada con su almíbar. Para esta receta no solo puedes usar piña en conserva; también le van genial los melocotones, albaricoques o incluso manzanas y peras de una compota o fruta en almíbar casera. ¡Eso sí, el almíbar o la compota deben ser espesos y concentrados!

Batido de huevos y azúcar con varillas eléctricas en un bol metálico

Empieza preparando la base: bate los huevos con el azúcar hasta que se forme una espuma ligera antes de añadir la fruta.

A los ingredientes líquidos, añade la harina de trigo con la levadura química (polvo de hornear) y mezcla bien. Forra un molde rectangular y poco profundo con papel de aluminio y engrásalo con mantequilla. Extiende la masa en una capa uniforme, de unos 1,5 a 2 centímetros de grosor, para que la base se hornee rápidamente. Pica las nueces finamente, mézclalas con el azúcar moreno y espárcelas sobre la masa. Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Introduce el molde en el horno caliente durante 35-40 minutos.

Masa cruda en un molde rectangular espolvoreada con nueces picadas

Extiende la masa en el molde de forma uniforme y espolvorea generosamente con las nueces picadas y el azúcar moreno para lograr una costra acaramelada.

Mientras se hornea la base, prepara el baño o cobertura. En un cazo de fondo grueso, derrite la mantequilla, añade el azúcar moreno y el coco rallado, y mezcla.

Mantequilla derritiéndose con coco rallado en un cazo sobre el fuego

Derrite la mantequilla junto con el coco rallado; esto creará la base aromática de nuestro futuro baño elástico.

Luego, incorpora el dulce de leche (leche condensada cocida). Calienta la mezcla a fuego lento durante unos minutos, sin dejar de remover, hasta que el azúcar se disuelva. Hay muchos tipos de dulce de leche; para esta receta es mejor elegir uno más líquido, de los que fluyen. Si tu dulce de leche es muy espeso, te aconsejo mezclarlo con 2-3 cucharadas de nata líquida. En definitiva, la cobertura debe quedar elástica y fluida, no como una crema densa. Todo dependerá de la consistencia del dulce de leche, ¡pero te aseguro que quedará delicioso de cualquier manera!

Añadiendo dulce de leche al cazo con la mezcla de coco caliente

Elige un dulce de leche líquido para que la cobertura quede muy tierna y se extienda sin problemas sobre el bizcocho horneado.

Saca la base horneada del horno y, mientras aún esté caliente, vierte la cobertura por encima. Deja enfriar a temperatura ambiente.

Extendiendo la cobertura de coco y nueces sobre el bizcocho caliente con una espátula

Vierte la cobertura sobre la base caliente justo al sacarla del horno para que se absorba mejor y el postre quede muy jugoso.

Cuando todo se haya enfriado, levanta el pastel tirando de los bordes del papel de aluminio y desmóldalo. Corta en porciones pequeñas con un cuchillo afilado directamente sobre el papel.

Sirve estos pastelitos de nuez en una tabla o en un plato bonito de presentación.

Pastelitos de nuez cortados en porciones cuadradas sobre una tabla

Una vez que se enfríe por completo, corta el pastel en cuadraditos limpios. ¡Fíjate en qué textura tan apetitosa!

Sirve estos deliciosos pastelitos de coco y nueces en un plato bonito o sobre una tabla de madera para resaltar su carácter artesanal. El mejor acompañamiento para un postre tan intenso es una buena taza de café solo y fuerte, o un té negro aromático con limón, que ayudarán a equilibrar el potente dulzor del caramelo y el dulce de leche. Si quieres darle un toque extra de elegancia a la presentación, acompaña cada porción con una bolita de helado de vainilla o una ramita de menta fresca.

Para que los pastelitos de coco y nueces se mantengan tiernos y jugosos por más tiempo, guárdalos en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante un máximo de dos o tres días. Si te gusta experimentar, anímate a cambiar las nueces por almendras o avellanas, y a usar melocotones en almíbar en lugar de piña: cada vez descubrirás matices nuevos. El gran secreto del éxito está en elegir un buen dulce de leche; si es demasiado denso, no dudes en aligerarlo con un par de cucharadas de nata líquida para conseguir esa textura elástica y perfecta.