¿Buscas una forma nueva y deliciosa de disfrutar los calabacines? ¡Has llegado al lugar indicado! Estas tortitas de calabacín con queso y aceitunas son la respuesta. Olvídate de las recetas aburridas, porque esta versión le da un toque mediterráneo irresistible que te conquistará desde el primer bocado. Son suaves, jugosas por dentro y ligeramente doradas por fuera, con el sabor intenso del queso parmesano y el toque salado de las aceitunas. Perfectas para un desayuno diferente, un almuerzo ligero o una cena rápida. ¡Vamos a la cocina!
Ingredientes para las tortitas de calabacín con queso y aceitunas
- 400 g de calabacines
- 50 g de queso crema
- 50 g de queso parmesano
- 2 huevos
- 50 g de aceitunas sin hueso
- 30 g de harina de trigo
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal al gusto
- Aceite para freír
Cómo preparar tortitas de calabacín con queso y aceitunas
Cortamos un calabacín tierno y, con una cuchara, retiramos las semillas, dejando solo la parte firme y carnosa. No es necesario pelar el calabacín si es tierno. Rallamos la pulpa del calabacín con un rallador grueso.
Añadimos queso crema al calabacín. Este queso se puede sustituir por requesón seco o ricotta.
Rallamos el queso parmesano con un rallador fino y lo añadimos a la masa. El parmesano es salado, así que se debe tener en cuenta y reducir la cantidad de sal en la receta. Podemos sustituir el parmesano por cualquier queso curado con un sabor intenso que se tenga a mano.
Cascamos los huevos en la masa. Añadimos sal al gusto. Mezclamos bien los ingredientes; obtendremos una masa bastante líquida, similar a la de una tortilla. Esto se debe a que la sal extrae la humedad de los calabacines.
Añadimos la harina de trigo a la masa. Si queremos preparar tortitas sin gluten, podemos usar harina de arroz o de avena. Se necesita muy poca harina, solo para espesar la masa y ligar los ingredientes.
Cortamos las aceitunas sin hueso en rodajas finas. Añadimos las aceitunas cortadas a la masa. El color de las aceitunas no importa; si son verdes o rellenas, ¡también quedarán deliciosas!
Mezclamos bien la masa y la dejamos reposar unos minutos para que los sabores se integren.
En una sartén de fondo grueso, vertemos aceite vegetal refinado y lo calentamos. Ponemos 3 cucharadas de masa en el centro de la sartén y la extendemos. Freímos la tortita hasta que esté dorada y la parte superior se haya cuajado.
Con una espátula ancha, le damos la vuelta a la tortita y la freímos por el otro lado durante unos minutos más, hasta que esté dorada.
Apilamos las tortitas de calabacín ya listas. Es mejor comer estas tortitas calientes, recién hechas. Pero si sobran, siempre se pueden recalentar sin que pierdan su sabor.
Servimos las tortitas de calabacín calientes. Están deliciosas con la clásica salsa pesto italiana.
¡Y ahí las tienes! Unas tortitas de calabacín con queso y aceitunas listas para disfrutar. Como has visto, son muy fáciles de preparar y el resultado es espectacular. Sírvelas calientes, recién hechas, para apreciar toda su textura y sabor. Acompáñalas con una cucharada de salsa pesto, como sugerimos, o con un poco de yogur griego o crema agria para un toque de frescura. Son tan versátiles que incluso frías están deliciosas. ¡Espero que esta receta se convierta en una de tus favoritas para aprovechar los calabacines! ¡Buen provecho!












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