Los draniki son un tesoro de la cocina de Europa del Este, especialmente queridos en países como Bielorrusia, Ucrania y Rusia. Tradicionalmente, estas tortitas se preparan con patata rallada y se sirven con una generosa cucharada de crema agria, siendo el plato reconfortante por excelencia. Hoy te invitamos a descubrir una versión moderna y vibrante de este clásico: ¡draniki de boniato! Esta variante no solo aporta un precioso color naranja y un sutil dulzor natural, sino que también ofrece una alternativa más nutritiva. Prepárate para enamorarte de su exterior crujiente y su interior tierno y jugoso.
Ingredientes para los draniki de boniato
- 500 g de boniato
- 1 cebolla
- 1 huevo
- 2 cucharadas de harina de trigo
- Sal al gusto
- Aceite vegetal para freír
Modo de preparación de los draniki de boniato
Lavamos bien el boniato y lo pelamos. La patata dulce se diferencia de la patata común en su sabor, color y forma, pero se puede pelar y cocinar de la misma manera. El boniato viene en diferentes colores; en esta receta, usamos el de color naranja, como una zanahoria.
Rallamos el boniato pelado con un rallador de verduras grueso o lo procesamos en una licuadora con el accesorio adecuado.
Picamos una cebolla pequeña en cubos finos. Añadimos la cebolla picada al boniato. Agregamos sal al gusto. Cuanto antes se añada la sal, más rápido comenzará a extraer la humedad de las verduras ralladas. Para que la sal actúe mejor, se pueden estrujar las verduras con las manos junto con la sal.
Cascamos un huevo de gallina en el bol con las verduras. Si los huevos son pequeños, utiliza 2.
Añadimos dos cucharadas de harina de trigo, pueden ser un poco colmadas.
Mezclamos bien la masa. Es importante amasar bien las verduras para que se ablanden, suelten su jugo y se cohesionen. Se puede dejar reposar durante media hora y luego volver a mezclar. A diferencia de la patata común, el boniato apenas contiene almidón.
En una sartén ancha de fondo grueso y con revestimiento antiadherente, vertemos 2-3 cucharadas de aceite vegetal sin olor. Calentamos el aceite. Con una cuchara, colocamos porciones de la masa para los draniki (tortitas de patata rallada, típicas de la cocina de Europa del Este) de boniato en la sartén. Freímos a fuego medio.
Damos la vuelta a los draniki de boniato y los freímos hasta que estén dorados por el otro lado.
Retiramos los draniki de la sartén y los apilamos. Servimos calientes, están deliciosos con una salsa de smetana (una crema agria típica de Europa del Este) o de yogur.
¡Y ya está! Tus draniki de boniato están listos para deleitar a todos en la mesa. Como has visto, esta receta es una forma fantástica de darle un giro creativo a un plato tradicional. Sírvelos recién hechos, bien calientes, para disfrutar al máximo de su textura crujiente. La salsa de yogur o la smetana equilibran perfectamente el dulzor del boniato, pero no dudes en experimentar. ¿Qué tal un toque picante con una salsa de chile dulce o un alioli de ajo? Sea como sea que decidas disfrutarlos, esperamos que esta receta traiga nuevos y deliciosos sabores a tu cocina. ¡Buen provecho!










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