Preparar comida con antelación es una de las mejores maneras de asegurarse una alimentación casera y deliciosa incluso en los días más ajetreados. Hoy te traemos una receta fantástica para tu repertorio de 'batch cooking': los tefteli de pollo. Los tefteli son unas albóndigas tiernas y jugosas, muy populares en la cocina de Europa del Este, que se pueden preparar en grandes cantidades y congelar. Son increíblemente versátiles y perfectas para toda la familia. ¡Aprende a hacerlas y tendrás siempre a mano una comida reconfortante y lista en minutos!
Ingredientes para los tefteli de pollo
- 1 kg de filete de pollo
- 100 g de cebolla
- 80 ml de leche o nata para cocinar
- 120 g de pan blanco duro (del día anterior)
- 2 cucharadas de eneldo fresco picado
- 30 g de mantequilla
- Sal, pimienta negra, aceite vegetal sin olor (girasol, por ejemplo)
Método de preparación de los tefteli de pollo para congelar
Cortamos el filete de pollo en trozos pequeños. Puedes deshuesar tú mismo las pechugas de pollo: quita la piel, corta la pechuga a lo largo del esternón y separa el filete del esqueleto. Con los huesos y la piel del pollo se puede hacer un caldo excelente.
Partimos el pan blanco duro en trozos, lo cubrimos con leche o nata fría y lo dejamos reposar unos minutos. No es necesario quitar la corteza del pan, la picadora de carne lo triturará todo.
Picamos la cebolla en cubos. Añadimos la cebolla picada al pan remojado en leche.
Picamos finamente el eneldo. Añadimos el eneldo picado al pan y la cebolla. Por cierto, también puedes añadir los tallos del eneldo al caldo de pollo.

Pasamos por la picadora de carne con rejilla fina el filete de pollo frío junto con el pan remojado, la cebolla y el eneldo.
Pasamos por la picadora de carne con rejilla fina el filete de pollo frío junto con el pan remojado, la cebolla y el eneldo. Primero ponemos el pollo, seguido del pan con los condimentos.
Derretimos la mantequilla y la dejamos enfriar. Añadimos la mantequilla derretida a la carne picada. Salpimentamos al gusto con sal y pimienta negra molida. Mezclamos bien la carne con una cuchara o, usando guantes finos de goma, a mano. Dejamos reposar la mezcla en el frigorífico durante 15-20 minutos.
Colocamos papel de horno sobre una bandeja. Dividimos la carne en porciones de 40-45 g cada una. Nos untamos las manos con aceite vegetal refinado. Formamos pequeños tefteli (un tipo de albóndigas tiernas de la cocina de Europa del Este) redondos. Colocamos los tefteli en la bandeja preparada, dejando una pequeña distancia entre ellos. Si el papel de horno no es siliconado, úntalo con aceite vegetal o rocíalo con un spray de aceite.
Precalentamos el horno a 180 grados Celsius. Introducimos la bandeja con los tefteli en el horno precalentado. Horneamos durante 20 minutos. Recomiendo girar la bandeja 180 grados a los 10 minutos para que los tefteli se doren de manera uniforme.

Una vez que los tefteli se hayan enfriado por completo, cerramos bien los recipientes y los guardamos en el congelador.
Dejamos reposar los tefteli ya cocinados en la bandeja durante 10 minutos. Luego, los retiramos del papel y los transferimos a recipientes con tapas herméticas. Divídelos directamente en porciones convenientes, así será más fácil planificar el menú.
Una vez que los tefteli se hayan enfriado por completo, cerramos bien los recipientes y los guardamos en el congelador. Es mejor congelarlos a -22/-24 grados Celsius. A una temperatura de -18 grados Celsius, los tefteli pueden conservarse durante varios meses.
¡Y listo! Ahora tienes una reserva de deliciosos tefteli de pollo esperando en tu congelador para salvarte cualquier comida o cena. Para disfrutarlos, simplemente descongélalos y caliéntalos en tu salsa favorita —una de tomate y verduras les va de maravilla—, añádelos a una sopa reconfortante o sírvelos con un puré de patatas cremoso. Esta receta no solo te ahorrará tiempo, sino que también te permitirá disfrutar del sabor casero siempre que quieras. ¡Esperamos que te animes a probar este práctico método y que lo disfrutes!








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