¿Un pastel de manzana con mayonesa? ¡Has leído bien! Aunque pueda sonar inusual, esta receta es un tesoro de la repostería casera de Europa del Este, donde la creatividad en la cocina no tiene límites. La combinación de mayonesa y nata agria (smetana) crea una masa increíblemente húmeda, tierna y con un sabor delicado que complementa a la perfección la dulzura de las manzanas y el toque especiado de la canela. Este pastel de manzana "zalivnoy" o de masa líquida es sorprendentemente fácil de hacer y el resultado es un postre jugoso con un delicioso relleno similar a una compota y una cobertura crujiente de streusel. ¡Prepárate para sorprender a tu paladar y descubrir un nuevo pastel de manzana favorito!
Ingredientes para el pastel de manzana con masa líquida, mayonesa y nata agria
- 200 g de harina de trigo
- 150 g de azúcar (75 g para la masa, 75 g para el relleno)
- 300 g de manzanas agridulces
- 2 huevos
- 100 g de nata agria
- 100 g de mayonesa
- 1 cucharadita de levadura en polvo (polvo de hornear)
- 1/3 de cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de azúcar avainillado
- mantequilla y harina para el molde
Ingredientes para el streusel
- 50 g de mantequilla
- 40 g de harina de trigo
- 20 g de azúcar glas
Modo de preparación del pastel de manzana con masa líquida, mayonesa y nata agria
En un bol profundo o en el vaso de un procesador de alimentos, ponemos la mayonesa y la nata agria. Cascamos los huevos.
Añadimos la mitad del azúcar (75 g) y el azúcar avainillado o extracto de vainilla. Batimos los ingredientes líquidos con unas varillas o los mezclamos en el procesador.
Añadimos la harina de trigo, el bicarbonato de sodio y la levadura en polvo.
Amasamos la masa. La dejamos reposar durante 10-15 minutos para que los ingredientes se asienten y se integren bien.
Preparamos el relleno. Descorazonamos las manzanas. Las cortamos en láminas muy finas. Ponemos las manzanas cortadas en un bol, añadimos el resto del azúcar (75 g) y una cucharadita de canela molida. Mezclamos las manzanas con el azúcar y la canela.
Engrasamos una sartén honda o un molde para hornear con mantequilla blanda y espolvoreamos con harina de trigo. En esta receta, el diámetro del molde es de 25 centímetros.
Separamos aproximadamente la mitad de la masa. La vertemos en el molde y la extendemos con una cuchara.
Sobre la masa, colocamos el relleno de manzana. Disponemos las manzanas en capas superpuestas para que no queden huecos. El relleno quedará denso como una mermelada casera, y el pastel no se desmoronará.
Por encima, vertemos el resto de la masa, distribuyéndola uniformemente sobre todas las manzanas.
Preparamos el streusel. Cortamos la mantequilla en cubos y la ponemos en un bol. Añadimos el azúcar glas y la harina de trigo. Frotamos los ingredientes con las manos hasta obtener una miga mantecosa; eso es el streusel.
Espolvoreamos el pastel con el streusel. Precalentamos el horno a 180 grados Celsius. Colocamos el pastel en el nivel medio del horno precalentado. Horneamos durante 40-45 minutos hasta que esté ligeramente dorado. El tiempo exacto de horneado puede variar ligeramente del indicado en esta receta, ya que depende del tamaño del molde, del grosor del pastel y de las características de tu horno. ¡Vigila el proceso y déjate guiar por el aroma!

Este pastel debe enfriarse bien para que el relleno se compacte. En el centro quedará como una capa de mermelada o confitura, ¡delicioso!
Sacamos el pastel de manzana del horno y lo dejamos enfriar completamente en el molde. Es importante que este pastel se enfríe bien para que el relleno se compacte. En el centro quedará como una capa de mermelada o confitura, ¡delicioso!
¡Y ahí lo tienes! Un pastel de manzana que rompe con lo tradicional y te recompensa con un sabor y una textura inolvidables. La clave de su encanto reside en dejarlo enfriar por completo, permitiendo que el relleno de manzana se asiente y adquiera esa consistencia de mermelada casera que lo hace tan especial. Sírvelo solo, con una taza de té o café, o acompáñalo con una bola de helado de vainilla para un capricho extra. Este pastel se conserva de maravilla en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante un par de días, ¡y muchos afirman que su sabor mejora con el tiempo! Espero que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡Buen provecho!












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