¿Hay algo más reconfortante que el aroma de la repostería casera llenando la cocina? Estas magdalenas de naranja y canela son la personificación de la calidez y el sabor. La combinación del cítrico vibrante de la naranja con el toque especiado y dulce de la canela crea una sinfonía de sabores perfecta para cualquier época del año, pero especialmente acogedora en los días más frescos. Esta receta no solo es increíblemente deliciosa, sino también muy sencilla de seguir, ideal tanto para reposteros experimentados como para quienes se inician en el mundo de los dulces. Prepárate para hornear unas magdalenas esponjosas y húmedas que se convertirán en las protagonistas de tus desayunos y meriendas.
Ingredientes para las magdalenas de naranja y canela
- 1 naranja
- 1 cucharadita de canela molida
- 90 g de azúcar granulado
- 1 huevo
- 70 g de mantequilla
- 100 g de harina de trigo
- 1 cucharadita de levadura en polvo (tipo Royal)
- miel, chocolate blanco y grageas para decorar
Cómo preparar magdalenas de naranja y canela
En un bol, vierte el azúcar granulado y la canela y mezcla. Rompe un huevo. Mezcla los ingredientes con unas varillas.
Lava la naranja y escáldala con agua hirviendo. Con un rallador fino, ralla la piel naranja. Añade la ralladura de naranja al bol. Reserva la naranja, la necesitarás más adelante.
Corta la mantequilla en cubos y ponla en un cazo. Derrite la mantequilla a fuego lento y déjala enfriar. Es importante que la mantequilla esté líquida pero no caliente. ¡Si está caliente, el huevo se cuajará! Vierte la mantequilla derretida en el bol.
Separa la naranja en gajos. Corta cada gajo en 3-4 trozos y, si hay semillas, retíralas con cuidado. Añade la naranja troceada junto con el jugo que ha soltado al bol. Mezcla los ingredientes; el jugo de naranja disolverá los granos de azúcar que no se hayan disuelto.
Añade la harina de trigo mezclada con la levadura en polvo. Si lo deseas, puedes añadir extracto de vainilla.
Mezcla la masa, que quedará bastante espesa. Si está demasiado espesa, añade una cucharada de agua fría.
Rellena los moldes de papel para magdalenas con la masa, dejando 1 centímetro libre hasta el borde. Coloca los moldes de papel en una bandeja para magdalenas o en moldes metálicos individuales.
Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Coloca las magdalenas en el horno precalentado. Hornea durante 23-25 minutos. El tiempo de cocción puede variar ligeramente según las características de tu horno. Comprueba que están listas insertando una brocheta de madera; debe salir limpia y seca.
Saca las magdalenas listas del horno. Pon aproximadamente 1/3 de cucharadita de miel en cada magdalena. Si la miel es espesa, úntala mientras las magdalenas aún están calientes. La miel se derretirá fácilmente sobre las magdalenas calientes.

Pincelamos la parte superior de las magdalenas con la miel derretida y decoramos con chocolate blanco derretido.
Pincela la parte superior de las magdalenas con la miel derretida y decora con chocolate blanco derretido. Su sabor cremoso combina perfectamente con la canela y la naranja. Decora las magdalenas listas con grageas de colores.
¡Y ahí las tienes! Unas magdalenas de naranja y canela perfectas, listas para disfrutar. Sírvelas tibias para que el aroma sea aún más intenso, acompañadas de un vaso de leche, un café o tu té favorito. Son ideales para empezar el día con energía, para una merienda especial o incluso como un postre ligero. Si te sobran (¡lo cual es poco probable!), puedes guardarlas en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2-3 días para que conserven su esponjosidad. Esperamos que esta receta te traiga momentos dulces y deliciosos. ¡Buen provecho!










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