Si buscas un aperitivo rápido, delicioso y que guste a todos, ¡has encontrado la receta perfecta! Estos palitos de queso con hojaldre son increíblemente fáciles de preparar y el resultado es espectacular. Con su textura crujiente y su intenso sabor a queso, son ideales para cualquier ocasión: una tarde de películas, una reunión con amigos o simplemente para darte un capricho. Además, el aroma que desprenden al hornearse es simplemente irresistible. ¡Anímate a prepararlos y verás qué éxito!
Ingredientes para los palitos de queso con hojaldre
- 450 g de masa de hojaldre sin levadura
- 100 g de queso Cheddar
- 1 huevo
- 30 ml de leche
- harina de trigo para espolvorear
Cómo preparar palitos de queso con hojaldre

Es conveniente cortar la masa de hojaldre con un cuchillo y una regla para que las piezas sean iguales.
Vertemos la leche en un bol y cascamos el huevo. Cuanto más intensa sea la yema, mejor. La corteza de la masa quedará más apetitosa. En este paso, puedes añadir una pizca de cúrcuma molida.
Mezclamos el huevo con la leche hasta obtener una consistencia homogénea. Es probable que no necesites toda la mezcla; puedes guardar lo que sobre en un frasco y congelarlo para usarlo en otra ocasión, o añadirlo a la masa de crepes o tortitas.
Dejamos descongelar la masa de hojaldre sin levadura a temperatura ambiente durante 60-90 minutos. Espolvoreamos una tabla de cortar con harina de trigo. Colocamos la masa descongelada y la cortamos por la mitad. Para que los trozos queden iguales, es práctico cortar la masa de hojaldre con un cuchillo usando una regla.

Colocamos la otra lámina de masa sobre el queso, con el lado untado hacia abajo, y presionamos los bordes.
Con un rodillo, estiramos la masa con cuidado en una sola dirección. Debemos estirar dos trozos del mismo tamaño. El grosor de la masa debe ser de aproximadamente 4 milímetros.
Untamos la mitad de la masa con la mezcla de leche y huevo. Rallamos el queso Cheddar con un rallador grueso. Extendemos el queso rallado en una capa uniforme sobre la masa untada.
Untamos un lado del segundo trozo de masa con la mezcla de leche y huevo. Colocamos este trozo sobre el queso, con el lado untado hacia abajo, y presionamos los bordes por todo el perímetro.
Cortamos nuestro gran pastel de hojaldre en tiras de unos 3 centímetros de ancho. Es mejor cortarlo con un cuchillo ancho y afilado, usando una regla.
Colocamos una lámina de teflón o papel de horno de silicona en una bandeja para hornear. Retorcemos las tiras de masa y las estiramos un poco a lo largo para formar espirales. Colocamos los palitos de queso en la bandeja preparada, dejando una pequeña distancia entre ellos. Es importante presionar ligeramente los extremos de los palitos contra la bandeja para que la masa no se desenrolle durante el horneado.
Pincelamos los palitos de queso con la mezcla de leche y huevo. Intenta no salpicar mucho la mezcla, ya que la leche y el huevo se queman fácilmente. Es cómodo pincelar con una brocha de repostería o una de silicona.
Precalentamos el horno a 210 grados Celsius. Metemos la bandeja en el horno caliente. Horneamos durante 22 minutos. Después de 10 minutos, giramos la bandeja 180 grados para que los palitos de queso se doren de manera uniforme.
Servimos los palitos de queso con hojaldre calientes. Son un bocado reconfortante para acompañar el té, ideal para los amantes de los pasteles salados. ¡Y además, a los aficionados a la cerveza les encantan estos palitos de queso, son un aperitivo excelente!
¡Y ya está! Tus palitos de queso con hojaldre están listos para disfrutar. Sírvelos calientes para apreciar al máximo su textura crujiente y el queso derretido. Son una delicia por sí solos, pero también puedes acompañarlos con tu salsa favorita, como una de tomate o un alioli suave. Son el acompañamiento perfecto para una cerveza fría o una copa de vino. ¡Esperamos que esta receta tan sencilla y sabrosa se convierta en una de tus favoritas para cualquier picoteo!










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