Los syrniki son unas tortitas de queso fresco, un tesoro de la cocina de Europa del Este, amadas por niños y adultos por igual. Tradicionalmente se preparan con tvorog, un queso fresco local, pero esta versión le da un giro mediterráneo utilizando ricotta italiana. La ricotta aporta una textura increíblemente suave y cremosa, mientras que los dátiles añaden un dulzor natural y delicioso que elimina la necesidad de azúcar añadido. Prepárate para descubrir tu nuevo desayuno o postre favorito: ¡una receta sencilla, saludable y llena de sabor!
Ingredientes para los syrniki de ricotta con dátiles
- 250 g de ricotta
- 60 g de dátiles
- 1 huevo grande
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 2 cucharadas de harina de trigo + harina para rebozar
- una pizca de sal fina
- aceite vegetal refinado para freír
Cómo preparar syrniki de ricotta con dátiles
Remoja los dátiles en agua o té fuerte y luego lávalos. Quítales los huesos. Pica finamente los dátiles deshuesados.
Añade la ricotta a los dátiles. La ricotta es un queso italiano fresco, de sabor ligeramente dulce, parecido al tvorog (un tipo de queso fresco granulado, similar al requesón o cottage, muy popular en Europa del Este), pero sin su acidez. ¡Es un ingrediente excelente para los syrniki (tortitas de requesón o queso fresco, un plato popular en la cocina de Europa del Este)!
Mezcla la ricotta con los dátiles. Rompe un huevo de gallina grande en el bol. Añade una pizca de sal fina. Agrega una cucharadita de extracto de vainilla. Vuelve a mezclar todo bien.
Añade la harina de trigo. Si quieres preparar unos syrniki sin gluten, muele 2 cucharadas de copos de avena en un molinillo de café y añade la harina de avena a la masa junto con la de trigo. También puedes preparar los syrniki con harina de arroz.
Amásalo todo bien y deja que la masa repose durante 5-10 minutos.
Espolvorea harina de trigo sobre un plato ancho o una tabla de cortar. Con una cucharadita, ve poniendo porciones de masa en el plato con harina. ¡Los syrniki pequeños, de un solo bocado, son muy cómodos de freír y a los niños les encantan!
Por encima, espolvorea también los syrniki con harina. No te preocupes si parece mucha. Solo se quedará la que se adhiera al syrniki. Sacudiremos el exceso y lo devolveremos al paquete.
Enharínate las manos, forma syrniki redondos y aplánalos como si fueran tortitas. Espolvorea la tabla de cortar con harina y coloca los syrniki encima.
Coge una sartén ancha de fondo grueso y vierte aceite vegetal refinado. Caliéntalo bien. Coloca los syrniki en el aceite caliente, dejando una pequeña distancia entre ellos. No escatimes en aceite, que haya bastante y que esté bien caliente. Así, los syrniki se freirán como si fuera en una freidora y no absorberán el aceite.
Fríelos hasta que estén dorados por un lado, dales la vuelta y dóralos por el otro. Necesitarás aproximadamente un minuto y medio por cada lado; si el aceite está bien caliente, ese tiempo será suficiente.

Retiramos los syrniki de la sartén y los ponemos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
Retira los syrniki de la sartén y ponlos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite. Sirve los syrniki de ricotta con dátiles calientes, acompañados de smetana (una crema agria espesa típica de Europa del Este).
¡Y ya está! Tus syrniki de ricotta con dátiles están listos para deleitar a todos en la mesa. Sírvelos calientes, recién salidos de la sartén, para disfrutar de su máxima ternura. Tradicionalmente, los syrniki se acompañan con una cucharada de smetana (crema agria), pero también están deliciosos con yogur griego, miel, mermelada o frutos rojos frescos. Son perfectos no solo para el desayuno, sino también como un postre ligero o una merienda nutritiva. ¡Experimenta con los acompañamientos y encuentra tu combinación perfecta! ¡Buen provecho!











0 comentarios