¡Bienvenido a una receta que combina lo saludable con lo delicioso! Las albóndigas de pollo al vapor con salsa son la opción perfecta para quienes buscan una comida reconfortante, nutritiva y llena de sabor. Al cocinarlas al vapor, las albóndigas quedan increíblemente tiernas y jugosas, conservando todas sus propiedades y evitando las grasas adicionales de la fritura. La salsa cremosa de verduras que las acompaña eleva el plato a otro nivel, convirtiéndolo en una comida completa ideal para un almuerzo familiar o una cena ligera entre semana. ¡Prepárate para sorprender a todos con este plato sencillo y espectacular!
Ingredientes para las albóndigas de pollo al vapor con salsa
- 350 g de filete de pollo
- 1 huevo de gallina
- 70 g de cebolla
- 70 g de pan blanco
- 150 g de arroz cocido
- 30 ml de leche
- 4 g de pimentón molido
- 3 g de eneldo seco
- sal
Para la salsa:
- 200 ml de caldo de pollo
- 70 g de cebolla
- 150 g de zanahoria
- 50 g de perejil fresco
- 15 g de harina de trigo
- 50 g de smetana (una crema agria de Europa del Este; puedes sustituirla por crème fraîche o nata agria espesa)
- sal, pimienta, aceite vegetal
- puerro o cebolleta para servir
Modo de preparación de las albóndigas de pollo al vapor con salsa
Para preparar rápidamente las albóndigas, te aconsejo usar un procesador de alimentos; esto facilitará y acelerará el proceso. Se puede preparar un delicioso almuerzo o cena con bastante rapidez.
Primero, corta el filete de pollo en trozos grandes y ponlos en la licuadora.
Corta una cabeza de cebolla dulce blanca o cebolla común en trozos grandes y añádela a la carne de pollo. Luego, casca un huevo de gallina crudo en el vaso.
Quita la corteza del pan blanco. Desmenuza la miga y remójala en leche durante unos minutos. Pon el pan remojado en la licuadora, añade pimentón molido y eneldo seco.
Licúa los ingredientes a velocidad media durante aproximadamente 4 minutos. La masa debe quedar suave y homogénea, sin trozos visibles de cebolla o pollo.
Transfiere la carne picada a un bol, añade el arroz cocido frío y una pizca de sal fina sin aditivos. Mezcla bien la masa para las albóndigas y refrigérala durante 20 minutos.
Con las manos húmedas, forma albóndigas grandes y redondas con la masa fría. Cocínalas al vapor durante unos 6 minutos. Engrasa la rejilla de la vaporera con aceite vegetal o de oliva para que las albóndigas no se peguen al metal durante la cocción.
Mientras la masa se enfría en el refrigerador y las albóndigas se cocinan, puedes preparar la salsa.
Pica finamente o ralla la zanahoria. Pica finamente una cabeza de cebolla. Sofríe las verduras en aceite vegetal caliente hasta que estén blandas (5-6 minutos).

Mezclamos en la licuadora el caldo de pollo, las hierbas y las verduras sofritas. Añadimos las especias
Transfiere las verduras sofritas a la licuadora. Añade un pequeño manojo de hierbas picadas (perejil, apio, cilantro). Vierte el caldo de pollo, añade la harina de trigo, sal al gusto y la smetana (una crema agria de Europa del Este, similar a la crème fraîche o nata agria). Mezcla los ingredientes hasta obtener una masa homogénea.
Calienta una sartén profunda, úntala con aceite vegetal y vierte la salsa de la licuadora. A fuego lento, llévala a ebullición y caliéntala durante 5 minutos. Luego, añade las albóndigas cocidas al vapor a la salsa, tapa la sartén y cocina todo junto durante otros 5 minutos.
¡Y listo! Ya tienes un plato de albóndigas de pollo al vapor que no solo es delicioso, sino también muy saludable. Sírvelas bien calientes, espolvoreadas con un poco de puerro o cebolleta fresca para darles un toque de color y frescura. Son perfectas para acompañar con puré de patatas, arroz blanco o incluso pasta. No dudes en guardar las sobras; al día siguiente, ¡estarán aún más sabrosas! Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡Buen provecho!










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