Las patatas acordeón, también conocidas como patatas Hasselback, son una forma espectacular y deliciosa de servir un clásico. Aunque su origen es sueco, esta versión con "salo" (tocino curado) le da un toque inconfundible de la cocina de Europa del Este. Es un plato que parece elaborado, pero en realidad es sorprendentemente fácil de hacer. Con unos simples cortes, una patata humilde se transforma en un festín para la vista y el paladar, con capas crujientes por fuera y un interior tierno y jugoso, impregnado del sabor del tocino y cubierto de queso derretido. ¡Prepárate para recibir aplausos en la mesa!
Ingredientes para las patatas acordeón: patatas asadas con tocino y costra de queso
- 4 patatas
- 100 g de salo (tocino de cerdo curado, ahumado o salado), puedes usar panceta o tocino ahumado
- 100 g de queso curado
- 1 diente de ajo
- 1-2 cucharadas de mayonesa o smetana (crema agria de Europa del Este, puedes sustituirla por crème fraîche o nata agria)
- Unas ramitas de perejil
Cómo preparar las patatas acordeón
Lava muy bien las patatas con una esponja para platos (por el lado áspero) o un cepillo, ya que no es necesario pelarlas.
Una vez secas las patatas con una toalla, haz cortes transversales sin llegar hasta el fondo, cada 3-4 mm. Si accidentalmente cortas un trozo por completo, no te preocupes, puedes sujetarlo con un palillo. Solo recuerda quitarlo antes de comer.
Corta el tocino y la mitad del queso en lonchas lo más finas posible, del tamaño de las patatas.
Inserta una loncha de tocino en cada corte de la patata. Puedes alternar tocino y queso para un resultado aún más sabroso y original.
Coloca las patatas en una bandeja de horno forrada con papel pergamino y mételas en el horno. Hornea a 180-200 °C durante 40-45 minutos, hasta que las patatas estén tiernas. Puedes comprobar si están listas pinchándolas con cuidado con un palillo.
Pero eso no es todo. Saca la bandeja del horno, vierte un poco de smetana (crema agria) o mayonesa sobre cada patata, y espolvorea con ajo y queso rallados finamente. Vuelve a meterlas en el horno unos minutos más, hasta que el queso se derrita.
Una vez listas las patatas acordeón, decóralas con perejil fresco y sírvelas inmediatamente, bien calientes.
¡Y ahí las tienes! Unas patatas acordeón doradas y burbujeantes, listas para ser el centro de atención de tu mesa. Este plato es increíblemente versátil: sírvelo como guarnición estrella junto a una carne asada o un pescado, o disfrútalo como plato principal con una ensalada fresca. No dudes en experimentar con los rellenos: prueba con hierbas aromáticas como el romero, diferentes tipos de queso o incluso unas lonchas de chorizo. Sea como sea, esta receta demuestra que con un poco de creatividad, los ingredientes más sencillos pueden convertirse en algo verdaderamente especial. ¡Espero que disfrutes cada bocado!




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