¿Hay algo mejor que el aroma de unos muffins recién horneados inundando la cocina? Esta receta de muffins con nueces y dátiles es la excusa perfecta para encender el horno. Son increíblemente tiernos, con el toque crujiente de las nueces y el dulzor natural de los dátiles. Pero la verdadera magia está en su interior: cada muffin esconde un dátil entero relleno con un trozo de nuez, ¡una sorpresa deliciosa en cada bocado! La ralladura de limón aporta un frescor cítrico que equilibra los sabores a la perfección. Ideales para un desayuno energético, una merienda especial o simplemente para darte un capricho dulce y casero.
Ingredientes para los muffins con nueces y dátiles
- 85 g de harina de trigo
- 80 g de azúcar
- 60 g de mantequilla
- 1 huevo
- 50 g de nata agria
- 90 g de nueces
- 6 dátiles
- ralladura de 1 limón
- 1 cucharadita de levadura en polvo (polvo de hornear)
- azúcar glas (para decorar)
Cómo preparar muffins con nueces y dátiles
Puedes mezclar la masa en un procesador de alimentos, añadiendo primero los ingredientes líquidos y luego los secos, o prepararla a mano. Para ello, necesitarás un bol grande y unas varillas. Pon en el bol la smetana (una especie de nata agria de Europa del Este) y casca el huevo.
Añade el azúcar granulado. Si lo deseas, puedes agregar un sobre de azúcar avainillado o esencia de vainilla según las instrucciones del envase.
Con las varillas, bate el huevo con la nata agria y el azúcar durante unos minutos.
Corta la mantequilla en cubos pequeños y ponla en un cazo. Derrite la mantequilla a fuego lento y deja que se enfríe un poco. Vierte la mantequilla enfriada en el bol. Bate los ingredientes líquidos con las varillas hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Con un rallador fino, rallamos una fina capa de la piel amarilla del limón, evitando la parte blanca.
Por separado, mezcla la harina de trigo con la levadura en polvo. Tamiza la mezcla seca sobre los ingredientes líquidos. Mezcla la masa con una cuchara o unas varillas.
Lava bien el limón con un cepillo y enjuágalo con agua hirviendo. Con un rallador fino, ralla una fina capa de la piel amarilla, con cuidado de no tocar la parte blanca, que es amarga. Añade la ralladura de limón a la masa.
Reserva 6 cuartos de nuez para el relleno. Pon el resto de las nueces en una bolsa y tritúralas con un rodillo hasta obtener migas. ¡La bolsa debe ser lo suficientemente resistente para que las nueces no la rompan!
Añade las nueces trituradas a la masa.
Mezcla la masa con las nueces y déjala reposar a temperatura ambiente. Puedes dejarla reposar entre media hora y una hora, esto mejora la calidad del horneado.
Divide la masa en 6 porciones iguales y llena las cápsulas de papel de manera que quede espacio libre (aproximadamente 1/3 de la cápsula). Si las cápsulas de papel no tienen un borde rígido, colócalas en una bandeja metálica para muffins.
Lava los dátiles, sécalos y quítales el hueso. En cada dátil, introduce un cuarto de nuez y luego presiona el dátil relleno en el centro de la masa de cada muffin. Así preparamos el relleno para todos los muffins.
Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Coloca los muffins en el horno caliente durante 20-25 minutos. El tiempo exacto depende de las características de tu horno y puede variar ligeramente del indicado en la receta. En la rejilla del horno, recomiendo poner una baldosa de cerámica, que distribuirá el calor de manera uniforme. ¡Así los muffins nunca se quemarán!

Sacamos los muffins con nueces y dátiles del molde y los espolvoreamos con azúcar glas usando un colador fino.
Una vez listos, saca los muffins con nueces y dátiles del molde y espolvoréalos con azúcar glas usando un colador fino. Si lo deseas, puedes mezclar el azúcar glas con canela molida.
¡Y ya está! Tus muffins con nueces y dátiles están listos para disfrutar. Sírvelos tibios o a temperatura ambiente, acompañados de una buena taza de café, té o un vaso de leche. Son perfectos para compartir en familia o con amigos. No dudes en experimentar: puedes sustituir las nueces por almendras o avellanas, o usar otros frutos secos como orejones o ciruelas pasas. Guarda los que sobren en un recipiente hermético para que se conserven tiernos durante un par de días. ¡Esperamos que esta receta te inspire y llene tu hogar de alegría y sabor!












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