Preparar conservas caseras es una tradición que nos conecta con sabores auténticos y nos permite aprovechar al máximo los ingredientes. Este paté de pollo en frascos es el ejemplo perfecto: una receta económica, deliciosa y sorprendentemente fácil de hacer. No solo transformarás los cortes de pollo más humildes en un manjar cremoso, ideal para tus desayunos o aperitivos, sino que también obtendrás un caldo dorado y lleno de sabor. Anímate a llenar tu despensa con este tesoro culinario que te recordará el incomparable sabor de lo hecho en casa.
Ingredientes para el paté de pollo casero en frascos
- 1 kg de pollo (alas, muslos)
- 1 huevo de gallina
- 1 cucharadita de pimentón dulce molido
- 1 cucharadita de perejil seco
- especias, condimentos y raíces para el caldo
- sal y pimienta al gusto
Modo de preparación del paté de pollo casero en frascos

El punto de cocción del pollo: la carne se desprende literalmente de los huesos y los cartílagos están blandos.
Despiezamos el pollo. Para el paté, utilizamos las mismas partes que normalmente se usan para el caldo: alas, muslos, la carcasa de la pechuga. Yo suelo juntar estas partes de varios pollos y las congelo. Cuando tengo una cantidad suficiente, preparo el paté.
Colocamos el pollo en una olla. Añadimos dos litros de agua fría. Agregamos especias, condimentos y raíces: una cebolla, una zanahoria, un par de dientes de ajo, eneldo seco, una hoja de laurel, pimienta y una raíz de perejil. Llevamos a ebullición y cocinamos durante 3 horas a fuego lento, salando al gusto. El pollo estará listo cuando la carne se desprenda literalmente de los huesos y los cartílagos estén blandos. Colamos el caldo y desechamos las verduras y especias, ya que han cumplido su función.
Retiramos la carne de los huesos junto con la piel. La piel es necesaria en esta receta, ya que no se añaden otras grasas. Colocamos la carne de pollo en el vaso de la batidora.
A continuación, cascamos un huevo de gallina. Vertemos aproximadamente 200 ml del caldo colado.
Trituramos los ingredientes durante varios minutos. Añadimos pimentón dulce molido y sal al gusto. Se pueden agregar algunas hierbas aromáticas como tomillo, romero u orégano.
Mezclamos todo hasta obtener una consistencia homogénea. Si la potencia de la batidora de vaso no es suficiente para convertir los ingredientes en una sustancia con la consistencia de una salchicha cocida líquida, recomiendo retirar la cuchilla y procesar el paté con una batidora de mano.
Lavamos bien los frascos para el paté con detergente para vajilla, los esterilizamos al vapor o los secamos en el horno. Llenamos los frascos preparados con el paté, dejando un espacio de 1.5-2 centímetros hasta el borde. Escaldamos las tapas con agua hirviendo. Cerramos bien los frascos. Para esta receta, solo son adecuados los frascos con tapa de rosca.
En el fondo de una olla profunda, colocamos una toalla o paño de felpa y ponemos los frascos de manera que no se toquen entre sí. Vertemos agua tibia hasta que los frascos queden completamente sumergidos.
Llevamos gradualmente a ebullición. Tapamos la olla. Cocinamos el paté durante 2-3 horas a fuego lento. Apagamos el fuego y dejamos que se enfríe por completo. Guardamos el paté listo en el refrigerador.
¡Y listo! Ahora tienes en tus manos un delicioso paté de pollo casero, perfecto para disfrutar en cualquier momento. Sírvelo sobre una rebanada de pan tostado, acompáñalo con encurtidos o úsalo como base para sándwiches creativos. Almacenado correctamente en el refrigerador, este paté se conservará durante varias semanas, permitiéndote saborear el fruto de tu trabajo. Esperamos que esta receta te inspire a explorar el maravilloso mundo de las conservas caseras. ¡Buen provecho!









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