Hoy viajamos a las cocinas de Europa del Este para descubrir el draniki, un plato tradicional bielorruso que ha conquistado corazones en todo el mundo. Estas tortitas de patata, crujientes por fuera y tiernas por dentro, son pura comodidad en un plato. En esta versión "real", preparamos un solo draniki grande, similar a una tortilla, relleno de queso fundido y hierbas frescas. Es una receta sencilla, ideal para un desayuno contundente, un almuerzo rápido o una cena ligera. ¡Prepárate para enamorarte de este sabor rústico y delicioso!
Ingredientes para el draniki real de patata con queso y hierbas
- 4 patatas pequeñas
- 1 cebolla
- Unas cuantas ramas de cebollino
- 1 manojo de perejil
- 3-4 cucharadas de parmesano rallado
- Sal y pimienta
- Aceite vegetal refinado para freír
Modo de preparación del draniki real de patata con queso y hierbas
Pelamos las patatas y las rallamos en un bol hondo con un rallador grueso para verduras.
Picamos la cebolla muy finamente. Si tienes valor y no quieres llorar, también puedes rallar la cebolla. Añadimos la cebolla picada a las patatas ralladas.
Sazonamos las verduras con sal, pimienta negra recién molida y mezclamos bien. Recomiendo mezclar con las manos, apretando ligeramente las verduras para que se ablanden y suelten su jugo.
En una sartén de fondo grueso, vertemos un par de cucharadas de aceite vegetal para freír. No escatimes en aceite, a los draniki (una especie de tortita grande de patata rallada, plato típico de la cocina bielorrusa) les encanta. En el aceite caliente, extendemos la patata rallada con cebolla, aplanándola en una capa fina; obtendrás una gran tortita de algo menos de un centímetro de grosor. En esta receta, la sartén es de 25 centímetros.
Freímos el draniki hasta que esté dorado, unos 4 minutos a fuego fuerte. No podrás darle la vuelta con una espátula, es muy delicado. Para mantener su forma, tendrás que esforzarte un poco, de la misma forma que se le da la vuelta a la tortilla española. Colocamos un plato del tamaño adecuado sobre el draniki.
Le damos la vuelta a la sartén, y el lado dorado quedará hacia arriba en el plato. En este paso hay que tener cuidado, ya que junto con el draniki, el aceite caliente puede derramarse de la sartén y quemarte las manos. Recomiendo darle la vuelta a la sartén con el plato sobre una tabla de cortar.
Devolvemos el draniki a la sartén por el lado crudo. No es necesario añadir más aceite, el que absorbió la patata antes es suficiente.
Picamos finamente unas cuantas ramas de cebollino. Picamos el perejil. Rallamos el parmesano con un rallador fino.
Espolvoreamos el draniki con cebollino y perejil, y cubrimos con el queso rallado. No es necesario taparlo, ya que la corteza crujiente se ablandaría y perdería su textura. El queso se derretirá de todos modos, porque el draniki no es muy grueso y se calienta bien.

Cocinamos por otros 4-5 minutos por el otro lado hasta que esté dorado y nuestro draniki real de patata con queso y hierbas está listo.
Cocinamos por otros 4-5 minutos por el otro lado hasta que esté dorado y nuestro draniki real de patata con queso y hierbas está listo. Espolvoreamos con pimienta molida y servimos caliente.¡Cocina rápido y con gusto!
Este draniki real es una prueba de que los ingredientes más sencillos pueden crear platos extraordinarios. Tradicionalmente, los draniki se sirven calientes, recién salidos de la sartén, a menudo acompañados de smetana (una crema agria espesa) para un contraste cremoso y refrescante. No dudes en experimentar añadiendo otros ingredientes como champiñones o un poco de beicon. Sea como sea que decidas disfrutarlo, este plato te transportará a un mundo de sabores caseros y reconfortantes. ¡Buen provecho y que disfrutes de tu creación!










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