Los pasteles salados, o 'pirog' como se conocen en Europa del Este, son el alma de la cocina casera, un símbolo de calidez y hospitalidad. Este pastel de fin de semana con col es una de esas recetas que reconfortan el cuerpo y el espíritu. La combinación de una masa de levadura tierna y esponjosa con un relleno jugoso de col estofada, zanahoria y un toque sorprendente de manzana crea un equilibrio de sabores perfecto. Ideal para un almuerzo familiar o una cena acogedora, este pastel no solo es delicioso, sino también una maravillosa manera de pasar una tarde tranquila en la cocina.
Ingredientes para la masa
- 500 g de harina de trigo
- 2 cucharaditas de levadura seca instantánea
- 2 cucharaditas de sal
- 1 cucharada de azúcar
- 2 huevos
- 220 ml de agua
- 30 g de mantequilla
- 15 g de aceite vegetal
- 1/2 huevo batido para pincelar
Ingredientes para el relleno
- 500 g de col blanca (repollo)
- 1 cebolla
- 1 zanahoria
- 50 ml de aceite vegetal
- 1 manzana
- sal y azúcar al gusto
Modo de preparación del pastel de fin de semana con col
Preparamos el relleno para el pastel. Cortamos la col en tiras muy finas. Picamos finamente una cebolla grande. Pelamos la zanahoria y la rallamos con un rallador de verduras grueso.
En una sartén profunda o una olla ancha, vertemos aceite vegetal sin olor. En el aceite caliente, añadimos la cebolla picada y la sofreímos un par de minutos, removiendo. Agregamos la col en tiras y la zanahoria rallada. Espolvoreamos con sal y azúcar. Pelamos la manzana y la cortamos en gajos finos. Añadimos la manzana troceada al resto de los ingredientes del relleno.
Tapamos la sartén. Cocinamos el relleno a fuego bajo durante aproximadamente una hora, removiendo de vez en cuando. Se puede añadir un poco de vino blanco seco o sidra de manzana unos 10 minutos antes de que esté listo. El vino debe evaporarse a fuego medio.
Preparamos la masa. Calentamos el agua a 25-30 grados Celsius. En el agua tibia, añadimos la sal y el azúcar, vertemos el aceite vegetal y ponemos un trozo de mantequilla. Cascamos los huevos y mezclamos bien los ingredientes líquidos con unas varillas hasta que la mantequilla se derrita.
Tamizamos la harina de trigo en un bol. Añadimos la levadura seca instantánea. La levadura instantánea se mezcla directamente con la harina, no necesita ser «despertada». Si usas levadura seca normal, disuélvela en una pequeña cantidad de agua tibia (debes restar esta agua del total de la receta) y déjala reposar durante 20 minutos a temperatura ambiente.
Mezclamos los ingredientes secos y líquidos. Amasamos durante 10 minutos. Cubrimos el bol con otro bol, una tapa o film transparente. Dejamos levar en un lugar cálido durante 1 hora, desgasificamos la masa y la dejamos levar de nuevo durante otra hora.
Dividimos la masa por la mitad. Enharinamos la superficie de trabajo. Estiramos la masa en una lámina rectangular de unos 25×35 centímetros.
Colocamos la masa en un molde, distribuyéndola uniformemente. Levantamos ligeramente los bordes.
Extendemos el relleno de col ya frío sobre la masa.
Estiramos finamente la masa restante. Cubrimos el relleno y sellamos los bordes.
Pinchamos la masa con un tenedor para que el vapor del relleno pueda escapar durante el horneado. Cubrimos el pastel con un paño y lo dejamos levar en un lugar cálido durante 40-50 minutos.
Pincelamos el pastel ya levado con huevo batido.
Precalentamos el horno a 185 grados Celsius. El tiempo de horneado es de 35-40 minutos, hasta que adquiera un color dorado. En un horno de gas, recomiendo girar el pastel 180 grados después de 25 minutos para que se dore de manera uniforme.
¡Y ahí lo tienes! Un magnífico pastel de col, dorado y aromático, listo para ser el protagonista de tu mesa. Sírvelo caliente, recién salido del horno, quizás acompañado de una cucharada de crema agria o yogur natural para un toque extra de frescura. Este pastel no solo es delicioso el día que se hornea, sino que también está increíble al día siguiente, lo que lo convierte en una opción perfecta para llevar al trabajo o de pícnic. Esperamos que disfrutes de cada bocado y que esta receta se convierta en una de tus favoritas para los fines de semana. ¡Buen provecho!














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