Cuando el otoño tiñe el paisaje de colores cálidos, la calabaza se convierte en la reina de la cocina. Más allá de las cremas y los asados, esta hortaliza tan versátil nos ofrece posibilidades sorprendentes, como estas deliciosas tortitas saladas. Inspiradas en los tradicionales oladyi de la cocina de Europa del Este, esta receta combina la dulzura natural de la calabaza con el toque salado de la cebolla y la frescura del perejil. La sémola les aporta una textura única, esponjosa y tierna que te conquistará desde el primer bocado. Son perfectas para un desayuno diferente, un aperitivo original o una cena ligera. ¡Anímate a probarlas!
Ingredientes para las tortitas de calabaza con sémola
- 300 g de puré de calabaza
- 2 huevos
- 100 g de cebolla
- 25 g de perejil
- 50 g de sémola de trigo
- 40 g de harina de trigo
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- sal, aceite vegetal
Ingredientes para la salsa
- 150 g de smetana
- 25 g de eneldo
- 1/3 de cucharadita de cúrcuma molida
- sal al gusto
Modo de preparación de las tortitas de calabaza con sémola

Pasamos la calabaza cocida al vapor por un colador fino o la trituramos con una batidora de inmersión hasta obtener un puré homogéneo.
Cortamos la calabaza. Retiramos las semillas y la parte fibrosa. Con un pelador de verduras, quitamos la piel de la calabaza. Cortamos la pulpa firme en cubos. En un cazo, vertemos 1/2 vaso de agua y añadimos la calabaza troceada. Tapamos bien y cocinamos durante 20-30 minutos a fuego bajo. Pasamos la calabaza cocida por un colador fino o la trituramos con una batidora de inmersión hasta obtener un puré homogéneo. El tiempo de cocción puede variar del indicado. Depende de la variedad de la calabaza y del tamaño de los trozos; pruébala, cuando esté blanda, estará lista. Por cierto, también puedes asar la calabaza en el horno, es el método más sencillo.
Pesamos 300 g de puré de calabaza y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente. Cascamos los huevos.
Mezclamos el puré con los huevos. Picamos finamente la cebolla. Añadimos la cebolla picada a la masa.
Picamos el perejil. Añadimos 3 cucharadas de perejil finamente picado a la masa.
Mezclamos la harina de trigo con la levadura en polvo. Añadimos la harina al bol con los ingredientes líquidos y removemos. Puedes sustituir la levadura en polvo por bicarbonato de sodio (1/3 de cucharadita de bicarbonato más 1 cucharada de zumo de limón).
Vertemos en la masa 2 cucharadas de aceite vegetal sin olor. Cualquier aceite refinado servirá.
Añadimos la sémola a la masa. Mezclamos bien. Dejamos reposar la masa durante 30 minutos para que la sémola se hinche.
Vertemos aceite vegetal refinado en una sartén de fondo grueso. No escatimes en aceite, se necesita bastante. Con una cuchara, vamos poniendo porciones de masa en el aceite bien caliente.
Freímos hasta que estén doradas por ambos lados. Aproximadamente 3-4 minutos por cada lado.
Retiramos las tortitas de la sartén y las colocamos sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
Preparamos una salsa amarilla de smetana (una especie de nata agria espesa, muy popular en la cocina de Europa del Este) para las tortitas de calabaza. Picamos finamente el eneldo. Machacamos el eneldo con una pizca de sal en un mortero o en un cuenco pequeño hasta que suelte su jugo. Mezclamos la smetana, el eneldo machacado y la cúrcuma molida. Salamos al gusto.
Las tortitas de calabaza con sémola están listas. Las servimos calientes, regadas con la salsa de smetana.
¡Y ya está! Unas tortitas de calabaza doradas, aromáticas y llenas de sabor listas para disfrutar. La combinación de la calabaza con las hierbas y la cremosa salsa de smetana con cúrcuma es simplemente espectacular. No dudes en experimentar con otras hierbas frescas que tengas a mano, como el cebollino o el cilantro. Si no encuentras smetana, puedes sustituirla por yogur griego natural o crème fraîche. Sírvelas recién hechas para apreciar al máximo su textura esponjosa. Esperamos que esta receta te inspire a explorar nuevos sabores y a disfrutar de la cocina casera. ¡Buen provecho!












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