La Tarte Tatin no es una simple tarta de manzana; es una leyenda de la cocina francesa, nacida, según se cuenta, de un afortunado despiste de las hermanas Tatin en su hotel a finales del siglo XIX. Esta tarta invertida, con sus manzanas caramelizadas en mantequilla y azúcar y su base de masa crujiente, es un postre que enamora por su sencillez y su sabor profundo. En esta receta, le damos un giro especial utilizando una mezcla de harinas, incluida la integral, que aporta una textura rústica y deliciosa. ¡Prepárate para llenar tu cocina con el aroma irresistible de las manzanas al caramelo y sorprender a todos con este clásico francés!
Ingredientes para la masa (sartén de 25 centímetros) de la tarta de manzana francesa
- 80 g de harina de trigo integral
- 80 g de harina de repostería
- 30 g de azúcar glas
- 40 g de mantequilla
- 30 g de aceite vegetal
- 40 g de agua
- una pizca de sal
Ingredientes para el relleno
- 5-6 manzanas pequeñas agridulces
- 35 g de mantequilla
- 50 g de azúcar granulado
- 30 ml de vino blanco
- canela molida al gusto
- smetana y azúcar glas para servir
Modo de preparación de la tarta de manzana francesa
Para que la tarta quede bonita, hay que empezar por las manzanas. Coge la sartén en la que vas a hornear la tarta. Pela las manzanas y quítales el corazón. Coloca las manzanas en la sartén con el corte hacia abajo; así podrás determinar la cantidad exacta que necesitas.
Pon la mantequilla en la sartén y añade el azúcar granulado. Derrite a fuego moderado.
En el caramelo preparado, coloca las manzanas con el corte hacia abajo. Vierte el vino blanco seco. Si las manzanas son muy jugosas, puedes prescindir del vino. Cocina durante 15 minutos a fuego bajo.
Ahora, preparamos la masa. Vierte la harina de trigo para repostería (extrafina) y la harina de trigo integral.
Añade el azúcar glas. Si lo deseas, puedes agregar vanilina o unas gotas de esencia de vainilla.
Mezcla los ingredientes secos con unas varillas. Incorpora la mantequilla cortada en cubos y añade el aceite vegetal sin olor.
Frota la mantequilla con la harina. Disuelve una pizca de sal en agua. Añade el agua fría a la masa.
Amasa rápidamente. Cubre el bol con film transparente y deja reposar la masa durante 20 minutos.
Deja enfriar el relleno de manzanas en caramelo y espolvorea con canela molida.
Estira la masa reposada sobre papel de horno. El tamaño del disco de masa debe ser un poco más grande que la sartén para poder remeter los bordes. Esta masa no lleva huevos y contiene aceite vegetal, lo que la hace muy delicada y algo difícil de manejar. Sin embargo, es la masa más tierna y quebradiza, ideal para esta tarta.
Transfiere la masa junto con el papel sobre el relleno ya frío. Dale la vuelta a la masa sobre las manzanas y retira con cuidado el papel de horno.
Presiona los bordes de la masa alrededor. Haz varios pinchazos en la superficie para que el vapor pueda escapar durante la cocción.
Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Coloca el molde en el horno precalentado y hornea durante 30 minutos. El tiempo exacto puede variar ligeramente dependiendo de tu horno.
Saca la tarta del horno y déjala reposar 5 minutos. Luego, dándole la vuelta, desmóldala sobre un plato.
Bate la smetana (una crema agria espesa de Europa del Este) con azúcar glas. Es una crema deliciosa para acompañar la Tarte Tatin.
Sirve la tarta de manzana francesa con la crema de smetana.
¡Y voilà! Tu Tarte Tatin está lista para ser la estrella de la mesa. Al darle la vuelta, descubrirás la magia de las manzanas doradas y brillantes, impregnadas de un caramelo exquisito. Este postre es perfecto para servir tibio, acompañado de una bola de helado de vainilla que se derrita lentamente sobre las manzanas, o con una cucharada de crème fraîche o nata agria para contrastar el dulzor. Cada bocado es un viaje a la campiña francesa. ¡Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros! ¡Buen provecho!

















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