Col estofada con albóndigas en sartén

Si buscas una receta que te transporte a la calidez del hogar con cada bocado, has llegado al lugar indicado. La col estofada con albóndigas es un clásico de la cocina casera de Europa del Este, un plato lleno de sabor, reconfortante y sorprendentemente fácil de preparar. Es la comida perfecta para un día ajetreado, ya que combina ingredientes sencillos en un guiso nutritivo y delicioso que estará listo en poco tiempo. ¡Prepara la sartén y déjate seducir por este aroma irresistible!

Cocción: 40 minutos
Cantidad: 4 Porciones
Por porción
Calorías: 320 kcal
Proteínas: 20 g
Grasas: 18 g
Carbohidratos: 19 g

Ingredientes para la col estofada con albóndigas en sartén

  • 8-10 albóndigas de carne o pollo de 30-40 g cada una
  • 800 g de repollo blanco (col)
  • 1 cebolla grande
  • 1 diente de ajo
  • 0,5 cucharadita de adjika de pimiento chile rojo (una pasta de pimientos picantes y especias típica del Cáucaso)
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 20 ml de aceite vegetal
  • unas ramitas de perejil
  • sal, pimienta negra, aceite para freír

Cómo preparar col estofada con albóndigas en sartén

Albóndigas de carne dorándose en una sartén con aceite caliente.

Freímos rápidamente las albóndigas por ambos lados hasta que estén doradas.

Cebolla cortada en juliana sofriéndose en una sartén.

Sofreímos medio minuto y añadimos la cebolla cortada en juliana.

Col blanca finamente cortada añadida a la sartén con la cebolla.

Añadimos la col a la sartén.


En una sartén de fondo grueso, calienta aceite vegetal para freír. Dora rápidamente las albóndigas por ambos lados hasta que adquieran un color dorado. Retira las albóndigas de la sartén y resérvalas en un bol. Puedes seguir cocinando la col en la misma sartén, simplemente límpiala con una toalla de papel.

_Vierte aproximadamente una cucharada de aceite vegetal en la sartén. En el aceite caliente, echa un diente de ajo finamente picado y añade media cucharadita de adjika (una pasta de pimientos picantes y especias típica del Cáucaso). Sofríe durante medio minuto, luego agrega la cebolla cortada en juliana. Sofríe la cebolla a fuego medio durante 5 minutos, removiendo con una espátula.

_Retira las hojas exteriores del repollo. Córtalo en tiras finas y amásalo con las manos durante un par de minutos para que se ablande y reduzca su volumen. Coloca la col en la sartén.

Mezclando la col y la cebolla en la sartén a fuego alto.

Mezclamos la col con la cebolla sofrita y aumentamos el fuego.

Mezcla la col con la cebolla sofrita y sube el fuego. Sazona con sal a tu gusto. También puedes añadir 1 cucharadita de azúcar para equilibrar la acidez del vino. El azúcar es opcional, ya que la col es bastante dulce por sí misma.

Vino blanco seco siendo vertido sobre la col en la sartén.

Vertemos el vino blanco seco.

Sartén tapada cocinando la col estofada a fuego medio.

Tapamos la sartén y cocinamos la col a fuego medio durante 25 minutos.

Albóndigas doradas colocadas sobre la col ya estofada en la sartén.

Colocamos sobre la col estofada las albóndigas doradas a media cocción.


Vierte el vino blanco seco. Puedes sustituir el vino por sidra de manzana, zumo de manzana sin azúcar o vinagre de manzana casero. El vinagre casero es suave y no muy fuerte, ideal para estofar la col.

Tapa la sartén y cocina la col a fuego medio durante 25 minutos. Remueve un par de veces. Si todo el líquido se evapora y la col aún no está tierna, añade un poco de agua caliente, más vino o caldo.

Coloca las albóndigas, previamente doradas, sobre la col estofada. Por cierto, puedes variar este plato añadiendo jamón cortado en tiras o salchichas en rodajas. El resultado será un plato similar al bigos (un guiso tradicional polaco de col y carne).

Perejil fresco picado siendo añadido al guiso de col y albóndigas.

Picamos finamente unas ramitas de perejil y lo añadimos al resto de los ingredientes.

Pica finamente unas ramitas de perejil y añádelo al resto de los ingredientes. Vuelve a tapar la sartén y termina de cocinar el plato a fuego lento durante unos 7 minutos más.

Una porción de col estofada con albóndigas servida en un plato blanco.

¡Buen provecho!

¡Esta col estofada con albóndigas en sartén ha quedado tan deliciosa que podrías comértela toda sin compartirla con nadie!

¡Y ya está! Un plato completo, sabroso y lleno de matices que seguramente se convertirá en un habitual en tu cocina. Sírvelo bien caliente, quizás acompañado de una rebanada de pan rústico para no dejar ni una gota de la deliciosa salsa en el plato. Este guiso es la prueba de que con ingredientes humildes se pueden crear auténticas maravillas culinarias. Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡Buen provecho!