El eneldo es una de esas hierbas aromáticas que transforman cualquier plato con su frescura y sabor inconfundible. ¿Pero qué hacer cuando la temporada de eneldo fresco termina? La respuesta es simple: ¡secarlo en casa! Conservar tus propias hierbas no solo es una forma maravillosa de tener ingredientes de calidad a mano durante todo el año, sino que también llena tu cocina de un aroma increíble. En esta guía te mostraremos un método infalible para secar eneldo en el horno, conservando todo su sabor para que puedas disfrutarlo en sopas, guisos, salsas y ensaladas durante los meses más fríos.
Ingredientes para el eneldo seco
- Eneldo
- Papel de horno
Método de preparación del eneldo seco
Para la conserva, arrancamos el eneldo sin inflorescencias, solo los tallos con las hojas. Las inflorescencias desarrolladas con semillas son otra historia, esas son para encurtidos. También se pueden recolectar las semillas, molerlas y usarlas para crear diversas composiciones de especias.
Colocamos el eneldo en un bol con agua fría, lo lavamos a fondo y lo enjuagamos con agua limpia. Cortamos las raíces. Extendemos el eneldo lavado sobre toallas de tela o de papel y lo secamos. Si recoges las hierbas de tu propio huerto y no tienen arena ni tierra, puedes omitir este paso de la receta.
Picamos finamente el eneldo seco con un cuchillo. Pica tanto las hojas como los tallos, el molinillo de café lo molerá todo.
Colocamos una hoja de papel de horno en una bandeja. Esparcimos el eneldo picado sobre el papel, lo removemos con un tenedor y lo distribuimos en una capa fina y uniforme. Cuanto más fina sea la capa de hierbas, más rápido se secará.
Precalentamos el horno a una temperatura de 50-60 grados Celsius. Colocamos la bandeja en el horno precalentado a nivel medio. Dejamos la puerta del horno entreabierta; se puede colocar una espátula de madera o algo similar en la rendija. Dejamos el eneldo en el horno durante 2-3 horas. Periódicamente, aproximadamente cada media hora, sacamos la bandeja y removemos el eneldo para que se seque mejor.
El eneldo seco se siente prácticamente ingrávido al tacto, casi se deshace en polvo. Puedes dejarlo así, pero con la ayuda de un molinillo de café puedes preparar polvo de eneldo, que ocupa menos espacio en el armario de la cocina. Colocamos porciones de eneldo seco en el molinillo de café y molemos durante unos minutos. No abras la tapa de inmediato, deja que el polvo se asiente.
Molemos todo el eneldo seco en pequeñas porciones. Decide tú mismo hasta qué consistencia molerlo. Puede ser un polvo muy fino o puedes dejar algo de textura.
Para el almacenamiento, lo mejor es un recipiente de vidrio. Vertemos el eneldo molido en un frasco de vidrio seco. Lo cerramos y lo guardamos en un lugar seco y oscuro. Si se deja a la luz, con el tiempo las hierbas perderán su color. Este método de secado y conservación de eneldo es adecuado para cualquier hierba comestible. También puedes secar perejil, apio, menta y otras hierbas.
¡Y listo! Ahora tienes tu propio eneldo seco, listo para darle un toque de verano a tus platos de invierno. Como has visto, el proceso es increíblemente sencillo y el resultado es mucho más aromático y sabroso que cualquier versión comprada en la tienda. No dudes en aplicar esta misma técnica con otras hierbas que te gusten, como el perejil, el apio o la menta. Almacénalo en un frasco hermético y en un lugar oscuro, y tendrás un tesoro culinario a tu disposición. ¡Disfruta de tu cosecha!










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