¡Te damos la bienvenida a un viaje culinario por Europa del Este! Hoy preparamos una versión moderna de un plato tradicional bielorruso y ucraniano: la machanka. Originalmente, es una salsa muy rica y contundente, hecha a base de carne de cerdo, en la que se mojan blinis o tortitas. Nuestra receta es más ligera pero igual de sabrosa, con una base de pollo y verduras, acompañada de unas deliciosas tortitas de maíz sin gluten. Es el plato perfecto para una comida familiar reconfortante, lleno de sabor y con una historia fascinante. ¡Anímate a descubrir esta joya de la cocina eslava!
Ingredientes para la machanka de pollo
- 300 g de carne picada de pollo
- 80 g de cebolla
- 120 g de zanahoria
- 100 g de tomates
- 200 ml de nata para cocinar (mínimo 15% de grasa)
- 15 g de maicena (almidón de maíz)
- 1 guindilla o chile picante
- ajo, sal, eneldo, aceite vegetal
Para las tortitas de maíz:
- 1 taza de prostokvasha (puedes usar kéfir o yogur natural líquido)
- 1 huevo
- 200 g de harina de maíz
- 3 g de bicarbonato de sodio
- 20 ml de aceite de oliva
- una pizca de sal, aceite para freír
Cómo preparar machanka de pollo con tortitas de maíz
Primero, preparamos la machanka (una salsa espesa de carne picada de pollo con verduras, en la que tradicionalmente se mojan tortitas o blinis).
Pelamos y picamos finamente la cebolla, y la pochamos en una sartén de hierro fundido hasta que esté transparente.
Rallamos la zanahoria finamente y la añadimos a la sartén con la cebolla. Cocinamos a fuego lento durante unos minutos hasta que esté tierna.
Sumergimos los tomates en agua hirviendo durante 20-30 segundos, los enfriamos inmediatamente, les quitamos la piel y los cortamos en cubos pequeños. Añadimos la carne picada y los tomates a la sartén y salteamos rápidamente.
En un bol pequeño, mezclamos la maicena con la nata fría. Removemos bien para que no queden grumos y vertemos la mezcla en un hilo fino sobre el guiso hirviendo.
Reducimos el fuego y cocinamos a fuego lento durante 10-15 minutos.
Picamos finamente la guindilla. Pasamos dos dientes de ajo por un prensador. Sazonamos la machanka con la guindilla y el ajo, añadimos sal al gusto y cocinamos durante 5 minutos más. Luego, retiramos del fuego y tapamos para que no se enfríe mientras preparamos las tortitas.
En un bol hondo, mezclamos una taza de prostokvasha (un producto lácteo fermentado, puedes usar kéfir o yogur natural líquido), un huevo y una pizca de sal. Batimos la mezcla con un tenedor hasta que aparezca una ligera espuma.
Añadimos el aceite de oliva y mezclamos de nuevo. En lugar de aceite de oliva, puedes usar cualquier aceite vegetal sin olor o una cucharada de mantequilla derretida.
Añadimos la harina de maíz y el bicarbonato, y amasamos la masa. La consistencia debe ser similar a la de una nata agria baja en grasa.
Calentamos bien una sartén de hierro fundido a fuego medio-alto y la engrasamos con aceite para freír. Vertemos 2-3 cucharadas de masa y cocinamos las tortitas durante 2 minutos por cada lado, hasta que estén doradas.
Apilamos las tortitas listas y las untamos con mantequilla.
Espolvoreamos la machanka con eneldo finamente picado.
Esperamos que hayas disfrutado preparando esta machanka de pollo. Este plato es un maravilloso ejemplo de cómo las recetas tradicionales pueden adaptarse a un estilo de vida más moderno sin perder su alma. Sírvela caliente, con las tortitas recién hechas y un poco de eneldo fresco por encima para un toque extra de aroma. Es ideal para una cena acogedora o para sorprender a tus invitados con algo diferente. No dudes en experimentar con otras hierbas frescas como el perejil o la cebolleta. ¡Buen provecho y hasta la próxima aventura culinaria!












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