Los crepes, conocidos como 'bliny' en la cocina eslava, son mucho más que una simple masa frita. Son un símbolo de sol, calidez y celebración. Hoy te traemos una versión especialmente delicada: los crepes calados o 'azhurnye'. Su secreto reside en una masa ligera que, al cocinarse, se llena de pequeños agujeros, creando una textura similar a un encaje. En esta receta, los combinamos con una ensalada de frutas frescas y miel, un relleno que realza su ternura y los convierte en el desayuno perfecto o un postre inolvidable.
Ingredientes para la masa de los crepes calados
- 300 ml de leche
- 300 ml de kefir bajo en grasa (un producto lácteo fermentado similar al yogur líquido)
- 25 ml de aceite vegetal
- 150 g de harina de trigo
- 3 claras de huevo (140 g)
- 1/3 de cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1/3 de cucharadita de levadura en polvo (polvo de hornear)
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de azúcar
- Aceite refinado para freír
Ingredientes para el relleno de frutas
- 200 g de fresas frescas
- 2 plátanos
- 1/2 limón
- 40 g de miel
Modo de preparación de los crepes calados con ensalada de frutas
Calentamos la leche a 30-35 grados, para que esté ligeramente tibia. Vertemos la leche en un bol profundo, seguido del kefir (un producto lácteo fermentado similar al yogur líquido), y añadimos la sal y el azúcar. Incorporamos el aceite vegetal sin olor, como el de colza, girasol, maíz, etc.
Añadimos la harina de trigo, el bicarbonato de sodio y la levadura en polvo. En algunas recetas, el bicarbonato y la levadura en polvo se usan simultáneamente. El bicarbonato neutraliza la acidez del kefir y da a los crepes un color dorado.
Mezclamos la harina con los ingredientes líquidos hasta obtener una masa homogénea y lisa, sin grumos de harina. Para acelerar el proceso, es mejor usar una batidora de vaso o de mano.
Batimos las claras de huevo a punto de nieve firme. Necesitaremos las claras de tres huevos grandes, lo que equivale a unos 140-150 g. Incorporamos con cuidado las claras de huevo a la masa.
No es necesario mezclar la masa durante mucho tiempo ni de forma intensiva. Hay que intentar conservar las burbujas de aire de las claras batidas.
Calentamos una sartén de fondo grueso durante unos 5 minutos. Rociamos la sartén con aceite en aerosol o la untamos con aceite vegetal usando un pincel de cocina de silicona. Vertemos 3-4 cucharadas de masa. Cocinamos el crepe fino hasta que la masa cuaje.
Le damos la vuelta al crepe. Lo cocinamos por el otro lado. Apilamos los crepes listos.
Cortamos las fresas frescas en trozos pequeños.
Calentamos la miel al baño maría durante unos minutos para que se derrita y se vuelva más fluida. Exprimimos y colamos por un tamiz el zumo de medio limón. Mezclamos la miel con el zumo de limón.
Cortamos el plátano en trozos pequeños, de un tamaño similar a los de las fresas. Añadimos la fruta cortada a la salsa de miel y mezclamos. Si lo deseas, puedes aderezar la fruta con canela molida o añadir ralladura de limón.
Colocamos un par de cucharadas de la ensalada de frutas en el borde de un crepe calado. Enrollamos el crepe en forma de tubo y lo regamos con la salsa de la ensalada.
Servimos inmediatamente los crepes calados con ensalada de frutas. Este plato se puede complementar con nata montada o helado de vainilla. También quedará delicioso con smetana (una crema agria espesa típica de Europa del Este) y azúcar glas.
¡Y ahí los tienes! Unos crepes calados con ensalada de frutas listos para disfrutar. Sírvelos inmediatamente mientras aún están tibios para apreciar al máximo su delicada textura. No dudes en experimentar con otros rellenos: una crema de chocolate y avellanas, queso cottage con pasas o simplemente un poco de mermelada casera también serían espectaculares. Esperamos que esta receta te inspire a traer un trocito de la cálida tradición eslava a tu mesa. ¡Buen provecho!













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