¿Buscas una receta que transforme un ingrediente humilde en un plato estrella? ¡La has encontrado! Estas tortitas de palitos de cangrejo con queso cheddar son la prueba de que no se necesita mucho para crear una comida deliciosa y sorprendente. Los palitos de cangrejo, un clásico de muchas cocinas por su versatilidad y precio asequible, se elevan a otro nivel al combinarlos con el intenso sabor del queso cheddar y una textura jugosa y tierna. Son perfectas para una cena rápida entre semana, un aperitivo original o incluso para que los más pequeños de la casa disfruten comiendo pescado de una forma divertida. ¡Prepárate para que este plato se convierta en un habitual en tu menú!
Ingredientes para las tortitas de palitos de cangrejo con queso cheddar
- 200 g de palitos de cangrejo
- 1 huevo de gallina
- 80 g de smetana espesa (nata agria)
- 30 g de harina de trigo
- 40 g de queso cheddar
- pan rallado
- sal, aceite vegetal para freír
Ingredientes para la salsa
- 150 g de ricotta
- 100 g de smetana (o crème fraîche)
- 1 diente de ajo
- unas ramitas de perejil
- sal al gusto
Cómo preparar tortitas de palitos de cangrejo con queso cheddar
Es práctico cocinar con palitos de cangrejo congelados, ya que son más fáciles de rallar. Coge un palito congelado, rállalo con un rallador de verduras grueso y obtendrás una especie de virutas de pescado, justo lo que necesitas para la masa.
A los palitos de cangrejo rallados, añade un huevo de gallina grande o dos pequeños. Mezcla los palitos de cangrejo con el huevo.
Añade la smetana (una especie de nata agria de Europa del Este, puedes sustituirla por crème fraîche o yogur griego espeso) espesa y con alto contenido de grasa.
Incorpora la harina de trigo y sal al gusto. Mezcla bien los ingredientes.
Ralla un trocito de queso cheddar con un rallador fino. Puedes usar otro queso con carácter para esta receta; también debería quedar delicioso.
Mezcla bien nuestra masa de «pescado» y ya puedes empezar a freír las tortitas. La consistencia de la masa debe ser espesa para que las tortitas se puedan formar con las manos y no parezcan crepes finos. Si queda demasiado líquida, añade un poco más de palitos rallados o queso.
En un plato hondo, vierte pan rallado. Con la masa, forma tortitas redondas del mismo tamaño. Coloca las tortitas en el plato con el pan rallado. Para que la masa no se pegue a las manos, úntate las palmas con aceite vegetal o mójatelos con agua fría.
Con cuidado, da la vuelta a las tortitas en el pan rallado, rebozándolas por todos lados. El rebozado creará una costra dorada y uniforme y evitará que las tortitas se deshagan.
En una sartén, vierte varias cucharadas de aceite vegetal refinado sin olor; puedes usar cualquier aceite vegetal: de colza, de girasol o de oliva. Cuando el aceite esté bien caliente, coloca las tortitas en la sartén. Fríelas como si fuera en una freidora.
Da la vuelta a las tortitas de palitos de cangrejo y fríelas por el otro lado hasta que estén igualmente doradas. Retira las tortitas de la sartén y colócalas sobre papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
Para la salsa, mezcla la ricotta con la smetana. Pasa por una prensa un diente de ajo pequeño. Añade un poco de sal y perejil o eneldo finamente picado. Mezcla bien la salsa.
Sirve las tortitas de palitos de cangrejo tibias o calientes, regadas con la salsa espesa. Como guarnición, puedes acompañarlas con puré de patatas o arroz blanco.
¡Y ya está! Unas tortitas doradas y crujientes por fuera, y tiernas y llenas de sabor por dentro. La salsa cremosa de ricotta y ajo es el acompañamiento perfecto, aportando un toque de frescura que equilibra el plato a la perfección. No dudes en experimentar: prueba con otros quesos como el provolone o la mozzarella, o añade diferentes hierbas a la masa, como cebollino o cilantro. Sírvelas con una ensalada fresca para una comida ligera o con un puré de patatas cremoso para una cena más contundente. Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡Buen provecho!












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