¡Hola, amantes de la buena mesa! Hoy viajamos a través de los sabores de Europa del Este para descubrir la "vinigret", una de las ensaladas más emblemáticas y queridas de la región. Su nombre, de origen francés, hace referencia a la vinagreta que la adereza, pero su alma es puramente eslava. La vinigret es un mosaico de colores y texturas, donde la remolacha cocida es la protagonista indiscutible, aportando su dulzura terrenal y su intenso color rubí. Es un plato increíblemente versátil, presente tanto en las mesas festivas de Año Nuevo como en las comidas familiares de diario. Saludable, económica y deliciosa, esta ensalada es la prueba de que los ingredientes más humildes pueden crear un plato extraordinario.
Ingredientes para la vinigret con chucrut y pepinillos encurtidos
- 100 g de remolacha cocida
- 100 g de patatas cocidas con su piel
- 100 g de zanahoria cocida
- 50 g de chucrut
- 50 g de pepinillos encurtidos
- 30 g de cebolla
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de mostaza
- unas ramitas de perejil y eneldo
- sal, pimienta negra y roja molida al gusto, vinagre de vino
Cómo preparar la vinigret con chucrut y pepinillos
Es conveniente empezar a preparar la vinigret (una ensalada tradicional de Europa del Este a base de remolacha cocida y otras verduras) por el aliño; así no tendrás que ensuciar otro bol o tarro para mezclar los condimentos. Vierte el aceite de oliva virgen extra en un bol hondo. Añade al aceite la mostaza, sal al gusto y una pizca de pimentón o pimienta negra molida.
Si lo deseas, añade una cucharada de vinagre de vino o de manzana. Mezcla el aliño. Corta la cebolla en aros finos y ponla en el bol. Mezcla la cebolla con el aliño y déjala reposar 5 minutos mientras cortas el resto de las verduras.
Pela las patatas cocidas con su piel. Córtalas en dados. Pon las patatas cortadas en el bol. Para evitar que las patatas cocidas con piel se deshagan, prueba a añadir vinagre al agua de cocción (1 cucharada por cada litro de agua). Las patatas con piel deben cocerse durante 20-25 minutos después de que el agua hierva. Para la vinigret, es mejor cocinar las verduras con su piel, ya que así conservan más vitaminas y oligoelementos útiles.
Corta la zanahoria cocida en dados del mismo tamaño que las patatas. Añade la zanahoria cortada a la ensalada.
Corta el pepinillo encurtido en dados pequeños y añádelo al bol después de la zanahoria. También puedes usar pepinillos en vinagre para esta receta.
Añade el chucrut al resto de los ingredientes. En esta receta se utiliza chucrut de col lombarda fermentada; su sabor es prácticamente idéntico al del chucrut de col blanca, la única diferencia es el color. En este punto, mezcla las verduras con el aliño de aceite para que no se tiñan demasiado con el color de la remolacha.
Pela la remolacha cocida y córtala en dados pequeños. Añade la remolacha cocida a la vinigret. Dependiendo del tamaño, la remolacha tardará entre 1 y 2 horas en cocerse. No cortes la raíz ni la parte superior de las hojas; es importante no dañar la piel para que la remolacha no pierda su color durante la cocción. Para que las remolachas cocidas sean más fáciles de pelar, sumérgelas en agua fría durante 15 minutos.
Pica finamente unas ramitas de perejil y eneldo. Añade 2 cucharadas de hierbas picadas a la vinigret.
Mezcla la vinigret y sírvela inmediatamente, o déjala reposar en el frigorífico durante unas horas para que los sabores se integren. Sirve la vinigret en platos y ¡buen provecho!
¡Y ya está! Tu vinigret está lista para llenar de color y sabor tu mesa. Esta ensalada no solo es deliciosa, sino también un plato muy nutritivo. Sírvela como guarnición para carnes o pescados, o disfrútala como un plato principal ligero acompañada de un buen pan de centeno. Si quieres experimentar, puedes añadir otros ingredientes como judías cocidas, guisantes o incluso arenque en salazón para una versión más tradicional. Se conserva perfectamente en el frigorífico durante un par de días, ¡y muchos dicen que al día siguiente está aún más rica! Espero que disfrutes de este pedacito de la cultura gastronómica de Europa del Este. ¡Buen provecho!










0 comentarios