Las costillas de cerdo con arroz son uno de esos platos que evocan calidez y hogar. Una receta reconfortante y llena de sabor, ideal para un almuerzo de fin de semana en familia. Aunque su preparación pueda recordar a otros famosos platos de arroz como el plov, esta versión tiene su propia personalidad. El secreto reside en la cocción lenta y a fuego bajo, que permite que las costillas queden increíblemente tiernas, hasta el punto de que la carne se desprende del hueso sin esfuerzo. El arroz, cocido junto a la carne y las verduras, absorbe todos los jugos y aromas, convirtiéndose en una guarnición espectacular. ¡Prepárate para disfrutar de un plato memorable!
Ingredientes para las costillas de cerdo con arroz
- 1 kg de costillas de cerdo
- 300 g de arroz
- 200 g de zanahorias
- 200 g de cebolla
- 40 ml de aceite vegetal
- 1/2 cucharadita de cúrcuma molida
- hoja de laurel, pimienta negra, pimentón dulce molido, sal, agua
Cómo preparar costillas de cerdo con arroz
De la pieza de costillas de cerdo carnosas, retiramos la membrana fina. Es imprescindible quitarla, ya que durante la cocción tiende a encogerse y apretar las costillas.
Cortamos el costillar en costillas individuales.
Preparamos las verduras. Cortamos la cebolla en dados. Pelamos la zanahoria y la cortamos también en dados grandes.
Engrasamos una sartén con aceite vegetal y la calentamos bien. Añadimos los dados de zanahoria a la sartén caliente y salteamos, removiendo, durante unos 7 minutos.
Retiramos la zanahoria de la sartén y añadimos las costillas de cerdo.
Doramos las costillas a fuego fuerte hasta que adquieran un color dorado. No es necesario cocinarlas en exceso, bastará con unos 3 minutos por cada lado.
En una cazuela, vertemos aceite vegetal neutro sin olor. Añadimos la cebolla picada y un par de hojas de laurel al aceite caliente. Cocinamos la cebolla a fuego medio durante 10 minutos, hasta que esté traslúcida. ¡No dejes que la cebolla se convierta en chips marrones!
A la cebolla pochada, añadimos la zanahoria salteada y espolvoreamos con pimentón dulce molido. Si te gusta la comida picante, puedes sustituir el pimentón por chile rojo molido.
Colocamos las costillas doradas sobre las verduras.
Añadimos el arroz a la cazuela. Para esta receta, utiliza arroz de grano largo, ya que el arroz redondo o partido se convertirá en una papilla.
Salamos todo al gusto. Espolvoreamos cúrcuma molida, que le dará al plato un apetitoso color dorado. Añadimos unos granos de pimienta negra y una hoja de laurel grande.
Hervimos agua y la vertemos con cuidado en la cazuela, intentando que el chorro caiga sobre la hoja de laurel para no crear huecos en la capa de arroz. El agua debe cubrir el contenido de la cazuela por unos 2 centímetros.
Llevamos a ebullición a fuego fuerte. Luego, tapamos bien la cazuela, reducimos el fuego al mínimo y cocinamos el plato a fuego lento durante una hora y media o dos horas. Durante este tiempo, la carne de cerdo se cocinará a la perfección y se desprenderá literalmente del hueso.

¡Servimos las costillas de cerdo con arroz en un plato hondo, formando una montaña, y lo llevamos a la mesa!
Servimos las costillas de cerdo con arroz en un plato hondo, formando una montaña, y lo acompañamos con una ensalada de verduras frescas o cebolla encurtida. ¡Delicioso! ¿A que parece un plov (un plato tradicional de arroz de Asia Central)?
¡Y ya está! Un plato de costillas de cerdo con arroz listo para conquistar a todos en la mesa. La paciencia en la cocina tiene su recompensa, y este guiso es la prueba perfecta. La carne jugosa y el arroz aromático crean una combinación simplemente irresistible. Sírvelo bien caliente, acompañado de una ensalada fresca para contrastar o unos encurtidos caseros. Un consejo final: evita remover el arroz una vez que hayas añadido el agua para que los granos queden sueltos y en su punto. Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡Buen provecho!













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