¡Dale un giro inesperado al clásico pescado frito con esta receta espectacular! Te enseñaremos a preparar un pescado increíblemente crujiente por fuera y tierno por dentro, gracias a un rebozado ligero y aireado inspirado en la tempura. Pero la verdadera sorpresa está en la guarnición: un puré de remolacha vibrante, cremoso y con un toque refrescante que equilibra a la perfección la fritura. Este plato no solo es una delicia para el paladar, sino también un festín de colores que alegrará tu mesa. ¡Prepárate para descubrir una combinación de sabores que te conquistará desde el primer bocado!
Ingredientes para el pescado en rebozado con puré de remolacha
- 400 g de pescado de mar
- 250 g de remolacha
- 120 g de yogur griego
- 30 g de cebollino
- 230 ml de aceite para freír
- sal, unos granos de pimienta negra
Para el rebozado:
- 1 huevo
- 35 g de harina de trigo
- 25 ml de agua helada
- sal, pimentón molido
Cómo preparar pescado en rebozado con puré de remolacha
Cualquier pescado de mar se puede preparar en rebozado, ya que la delicada masa envuelve la carne del pescado y el aceite caliente lo sella herméticamente, evitando que la humedad se evapore.
Yo he usado nototenia, un pescado de carne densa y con pocas espinas. Limpiamos el pescado de escamas, hacemos una incisión a lo largo de la espina dorsal y retiramos la piel. Hacemos otra incisión más profunda a lo largo de la columna vertebral, separamos los filetes y retiramos con cuidado todas las espinas pequeñas.
Secamos los filetes de pescado con una servilleta de papel y los marinamos en una mezcla de pimienta negra molida y sal durante unos 15-20 minutos. Durante este tiempo, podemos preparar un rebozado esponjoso.
Mezclamos la yema de huevo con la harina, la sal y el agua helada; la masa debe quedar espesa, homogénea y sin grumos. Por separado, batimos la clara a punto de nieve suave. Incorporamos las claras al rebozado con cuidado. Ponemos el bol con la masa en la nevera durante 10 minutos. ¡Es imprescindible enfriar el rebozado, ese es el secreto del éxito!

Pasamos los trozos de pescado por harina y luego por el rebozado. Los sumergimos en aceite vegetal caliente
Llenamos un cazo de fondo y paredes gruesas con aceite para freír. Calentamos el aceite a 150 grados. Pasamos los trozos de pescado marinado por harina, luego los sumergimos en el rebozado y los introducimos con cuidado en el aceite. Si el aceite está bien caliente, se formarán las características burbujas alrededor de la masa y se dorará maravillosamente.
Colocamos los trozos de pescado ya listos sobre una servilleta de papel para eliminar el exceso de aceite y luego los espolvoreamos con pimentón molido.
Nunca pongas demasiados alimentos a la vez en la freidora, ya que bajarán bruscamente la temperatura del aceite y la masa absorberá mucha grasa. Fríe en porciones pequeñas durante 2-3 minutos hasta que se doren.
Como guarnición para este pescado frito picante en su rebozado esponjoso, preparamos un delicado puré de remolacha. Cocemos una remolacha dulce con su piel hasta que esté tierna y la cortamos en rodajas. Añadimos el yogur griego y la sal. Ponemos los ingredientes en la batidora.
Sazonamos el puré de remolacha ya listo con cebollino finamente picado. El sabor de este puré recuerda mucho al del kholodnik (una sopa fría de remolacha típica de Europa del Este): es igual de fresco y con una ligera acidez.
¡Y ahí lo tienes! Un plato elegante, original y lleno de sabor que demuestra cómo ingredientes sencillos pueden transformarse en una comida memorable. La combinación del pescado crujiente con la suavidad y el dulzor terroso del puré de remolacha es simplemente divina. No dudes en servirlo con un gajo de limón para añadir un extra de frescura. Espero que disfrutes preparando y, sobre todo, degustando esta receta. Es una forma fantástica de salir de la rutina y sorprender a tus seres queridos con algo nuevo y delicioso. ¡Buen provecho!








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