Los pasteles caseros son el corazón de la hospitalidad en muchas culturas de Europa del Este, y este pastel de calabaza y nata agria es un ejemplo perfecto de esa cálida tradición. Con la llegada del otoño, la calabaza se convierte en la reina de la cocina, y esta receta la transforma en un postre exquisito. La combinación de una base de masa quebrada crujiente con un relleno increíblemente suave y cremoso de puré de calabaza y nata agria es simplemente irresistible. El toque cítrico del limón y el aroma especiado de la nuez moscada equilibran el dulzor, creando un postre elegante y reconfortante. ¡Prepárate para enamorarte de cada bocado!
Ingredientes para la masa del pastel
- 210 g de harina de trigo
- 90 g de mantequilla
- 50 g de azúcar granulado
- 1 huevo
- 1/4 de cucharadita de levadura en polvo (polvo de hornear)
- 15 g de agua fría
- Vainilla, una pizca de sal
Ingredientes para el relleno
- 300 g de nata agria espesa (o crème fraîche)
- 2 huevos
- 130 g de azúcar
- 200 g de puré de calabaza
- 1 limón
- 2 cucharadas de harina de trigo
- Nuez moscada
- Almendras laminadas
Modo de preparación del pastel de calabaza y nata agria
En un bol, vierte la harina de trigo y la levadura en polvo. Añade azúcar blanco fino o azúcar glas. Si usas vainillina como aromatizante, añádela en este paso.
Mezcla los ingredientes secos. Corta la mantequilla fría en cubos y añádela al bol. Desmenuza la mantequilla con la harina y el azúcar hasta obtener una textura de migas finas.
Casca un huevo y añade una cucharada de agua helada.
Amasa la masa rápidamente. Envuélvela en film transparente y déjala en el frigorífico durante 30 minutos a 1 hora.
Mientras tanto, prepara el relleno de nata agria con puré de calabaza. En un bol, casca los huevos, añade la nata agria espesa y el azúcar. Mezcla los ingredientes con una varilla hasta obtener una consistencia homogénea.
Añade el puré de calabaza. Exprime el zumo de medio limón y ralla su piel. El puré de calabaza es fácil de preparar a partir de calabaza asada: asa trozos de calabaza, retira la pulpa de la piel y tritúrala con una batidora o pásala por un colador. También puedes cocer al vapor la calabaza pelada con una pequeña cantidad de agua o, como en esta receta, añadir manzana rallada en lugar de agua.
Incorpora el puré de calabaza al relleno y añade la harina de trigo o el almidón. Ralla una pizca de nuez moscada con un rallador fino.
Coloca papel de horno en el fondo de un molde desmontable. En esta receta, el tamaño del molde es de 18 centímetros.
Engrasa una tabla de cortar con aceite vegetal o espolvoréala con harina. Estira la masa enfriada en un círculo de aproximadamente 7 milímetros de grosor.
Coloca la masa en el molde, formando un borde alto alrededor.
Vierte el relleno de nata agria y calabaza en el molde. El relleno será bastante espeso si la nata agria tiene un alto contenido de grasa y el puré de calabaza está bien reducido.
Dobla los bordes sobrantes de la masa sobre el relleno. Espolvorea el pastel con almendras laminadas.
Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Coloca el molde con el pastel en el nivel medio del horno precalentado. Hornea durante 45-50 minutos hasta que esté dorado.
Deja el pastel en el molde durante 5-7 minutos, luego abre el aro y sácalo. Déjalo enfriar sobre una rejilla a temperatura ambiente. Deja que el relleno se asiente, lo que tardará de 2 a 3 horas.
Corta el pastel ya cuajado en porciones y sírvelo con té. ¡Buen provecho!
¡Y ahí lo tienes! Un pastel de calabaza y nata agria que no solo es delicioso, sino que también llenará tu hogar con un aroma increíblemente acogedor. Este postre es perfecto para disfrutar en una tarde fría, acompañado de una taza de té caliente o un café recién hecho. Puedes servirlo tal cual o decorarlo con un poco de azúcar glas o una pizca de canela antes de servir. Guárdalo en el frigorífico para que el relleno se mantenga firme y delicioso. Esperamos que disfrutes preparando y compartiendo este pedacito de confort otoñal. ¡Buen provecho!















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