Dale una vuelta de tuerca a un ingrediente tan humilde como la zanahoria y conviértelo en un aperitivo elegante y lleno de sabor. Esta receta de zanahorias fritas con un glaseado de miel y vinagre balsámico, acompañadas de un cremoso pesto de nueces y smetana, es la prueba de que con un poco de imaginación se pueden crear platos espectaculares. Es una opción perfecta para abrir el apetito, para un picoteo informal o incluso como guarnición original. ¡Prepárate para sorprender a tus invitados!
Ingredientes para las zanahorias fritas con salsa pesto
- 600 g de zanahorias frescas
- 1 manojo pequeño de albahaca fresca
- 100 g de nueces
- 150 g de smetana (una especie de nata agria de Europa del Este, con un 20% de grasa o más)
- 1 cucharadita de svanskaya sol (una mezcla de sal y especias de Georgia)
- 1 diente de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Tomillo seco
- Vinagre balsámico
- 1 cucharada de miel
- Sal, pimienta negra y roja
Cómo preparar zanahorias fritas con salsa pesto
Lava bien las zanahorias con un cepillo y pélalas con un pelador de verduras. Corta las zanahorias peladas en tiras largas y estrechas de aproximadamente un centímetro de grosor. No tires las pieles de las zanahorias; puedes congelarlas y añadirlas a un caldo de pollo o de carne. ¡Esta idea la aprendí de un chef profesional, donde todo se aprovecha!

Corta las zanahorias peladas en tiras largas y estrechas de aproximadamente un centímetro de grosor.
En una sartén de fondo grueso, vierte 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Añade las zanahorias cortadas.
Añade sal al gusto. Espolvorea una cucharadita de tomillo seco. Saltea las zanahorias a fuego bajo durante 10 minutos, agitando la sartén de vez en cuando.
Cuando las zanahorias estén casi listas, vierte una cucharada de vinagre balsámico o de vino y añade la miel. Calienta las zanahorias con el balsámico y la miel durante apenas 2 minutos para que se forme un glaseado brillante. Si lo deseas, sazona las zanahorias con pimienta roja o negra molida.
Ahora, prepara el pesto. Separa las hojas de albahaca fresca de los tallos, lávalas bien y sécalas. Los tallos son duros y no se usan para comer, pero puedes añadirlos al agua cuando hiervas patatas o a un caldo.
Maja ligeramente las nueces en un mortero. Añade las nueces machacadas a la albahaca. Puedes tostar ligeramente las nueces en una sartén seca o en el horno caliente para realzar su aroma y sabor.
Añade al pesto la smetana (una especie de nata agria de Europa del Este) grasa. Agrega una cucharadita de svanskaya sol (una mezcla de sal y especias de la región de Svanetia, Georgia). La svanskaya sol ya contiene ajo, pero si, como yo, te encanta la salsa de ajo, machaca un diente de ajo con una pizca de sal en el mortero y añádelo a la salsa.
Tritura la salsa pesto con una batidora hasta obtener una consistencia cremosa. Obtendrás un dip suave y cremoso, perfecto para mojar cualquier verdura.

Coloca las zanahorias fritas en un plato en forma de abanico. ¡Buen provecho y que disfrutes de tu fiesta!
Coloca las zanahorias fritas en un plato en forma de abanico. Vierte la salsa pesto en un cuenco y rocíala con el aceite de oliva de la sartén. ¡No se puede desperdiciar un aceite tan aromático y sabroso! Decora el pesto con hojas de albahaca fresca y sirve el aperitivo. Las zanahorias pueden estar tanto calientes como frías.
Espero que disfrutes de este plato tanto como yo. La combinación del dulzor de la zanahoria caramelizada con la frescura y el toque cremoso del pesto es simplemente irresistible. No dudes en experimentar y usar este pesto con otras verduras asadas o incluso como salsa para pasta. Es una receta versátil que te salvará en más de una ocasión. Sírvelo como aperitivo en tu próxima reunión y verás cómo desaparece del plato. ¡Buen provecho!








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