Hoy te traigo una receta que es pura suavidad y dulzura natural: un delicioso puré de calabaza, calabacín y manzana. Es la combinación perfecta para quienes buscan un plato ligero, nutritivo y lleno de sabor. Ideal como primer alimento para bebés, como guarnición saludable o simplemente como un postre reconfortante. La calabaza aporta un dulzor terroso, el calabacín una textura sedosa y la manzana un toque de acidez que equilibra el conjunto. ¡Anímate a prepararlo y llena tu cocina de aromas otoñales!
Ingredientes para el puré de calabaza, calabacín y manzana
- 400 g de calabaza pelada
- 400 g de calabacín pelado
- 3-4 manzanas dulces
- azúcar y sal al gusto
- agua
Modo de preparación del puré suave de calabaza, calabacín y manzana
Cortamos la calabaza madura en cuatro partes, con una cuchara de borde afilado retiramos la pulpa con las semillas y quitamos la piel. La variedad de la calabaza influye en el sabor del plato final; cuanto más dulce sea la verdura, más sabroso saldrá.
También pelamos el calabacín, lo cortamos por la mitad y con una cuchara retiramos la parte interior blanda, dejando solo la pulpa exterior firme.
Pelamos las manzanas agridulces o dulces y les quitamos el corazón. Las manzanas son ricas en pectina, por lo que el puré de calabaza con ellas queda espeso y no aguado.
Cortamos la calabaza en láminas finas, y las manzanas y los calabacines un poco más grandes, ya que se cuecen más rápido. En el fondo de una olla de base gruesa, vertemos medio vaso de agua fría, añadimos las frutas y verduras troceadas y ponemos la olla al fuego.
Tapamos y cocinamos a fuego lento durante unos 45 minutos. Si durante la cocción se evapora toda el agua, añadimos un poco más de agua hirviendo.
Con una batidora de mano, trituramos la mezcla hasta obtener una consistencia cremosa. Si las verduras se han cortado en trozos pequeños y han pasado suficiente tiempo al fuego, la masa quedará muy suave.

Vertemos agua en el fondo de una olla, añadimos las frutas y verduras troceadas y la ponemos al fuego
Añadimos azúcar al gusto y una pizca de sal al puré de calabaza —la sal equilibrará el sabor dulce—, removemos y probamos. Volvemos a poner la olla al fuego, llevamos a ebullición y cocinamos durante 5-6 minutos.
La alimentación infantil y dietética requiere el uso de platos recién preparados. Sin embargo, se puede conservar el puré de calabaza con calabacín y manzanas para el invierno. Para ello, esterilizamos un frasco bien lavado en el horno durante 15 minutos, vertemos la masa hirviendo en el frasco caliente y lo cerramos herméticamente. En una olla, colocamos un paño de algodón, ponemos el frasco, y vertemos agua calentada a 60 grados hasta cubrirlo por completo. Esterilizamos durante 15-20 minutos después de que el agua hierva. Sacamos el frasco con pinzas y lo cubrimos con algo cálido. Una vez enfriado, lo guardamos en un lugar fresco.
¡Y ya está! Este puré no solo es increíblemente fácil de hacer, sino que también es una forma fantástica de incorporar más verduras y frutas a tu dieta. Puedes servirlo tibio o frío, solo o como acompañamiento de carnes blancas. Si lo preparas para los más pequeños, es una base excelente que puedes enriquecer con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Además, al poder conservarlo, tendrás siempre a mano una opción saludable y casera. ¡Espero que disfrutes de cada cucharada de este cremoso y reconfortante puré!








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