Si buscas una receta que combine sencillez, sabor y una sensación reconfortante, has llegado al lugar indicado. El pollo con patatas al horno en salsa blanca es un clásico que nunca falla, ideal para una comida familiar o una cena acogedora. Este plato transforma ingredientes cotidianos en una delicia culinaria gracias a una suave y cremosa salsa que envuelve cada bocado. Es la prueba de que no se necesitan técnicas complicadas para crear algo verdaderamente memorable en la cocina. ¡Prepárate para disfrutar de un plato que te conquistará desde el primer momento!
Ingredientes para el pollo con patatas al horno en salsa blanca
- 4 muslos de pollo
- 400 g de patatas nuevas
- ½ pimiento rojo dulce
- 5-6 tomates cherry
- 1.5 cucharadas de harina de trigo
- 100 ml de nata para cocinar
- 50 g de queso curado
- sal, pimienta, aceite vegetal
- raíces y especias para el caldo
- albahaca fresca para servir
Modo de preparación del pollo con patatas al horno
En una olla grande, coloca los muslos de pollo y vierte 1.5 litros de agua caliente. Añade 2 hojas de laurel, 2 dientes de ajo, una cebolla, una zanahoria, media cucharadita de granos de pimienta negra y sal al gusto. Lleva a ebullición y cocina durante 40 minutos a fuego bajo.
Saca los muslos del caldo y cuela el caldo a través de un colador. No necesitarás todo el caldo para esta receta de pollo con patatas al horno; puedes verter el resto en un recipiente y congelarlo para usarlo en futuras salsas.
Engrasa una fuente refractaria con aceite vegetal o de oliva y coloca los trozos de pollo cocido en ella.
Lava bien las patatas nuevas con un estropajo con capa abrasiva, ponlas en una olla, cúbrelas con agua hirviendo, añade sal y cuécelas hasta que estén a medio hacer. Los tubérculos pequeños suelen tardar unos 10 minutos. Escurre las patatas cocidas en un colador y luego colócalas en la fuente junto al pollo.
Pica finamente la mitad de un pimiento rojo dulce y carnoso, y espolvorea los dados de pimiento sobre el pollo y las patatas.
En un bol, vierte 200 ml del caldo de pollo enfriado, añade la harina de trigo y mezcla los ingredientes con unas varillas para obtener una salsa homogénea y sin grumos.
Añade la nata a la salsa, remueve, prueba y sazona con sal al gusto.
Vierte la salsa en la fuente. Mientras tanto, precalienta el horno a 200 grados Celsius.
Coloca los tomates cherry enteros en la fuente.
Ralla el queso curado con un rallador fino y espolvoréalo sobre el plato para que se forme una costra apetitosa al hornear.
Introduce la fuente en el horno precalentado durante 30 minutos. Durante este tiempo, la salsa espesará, el queso se derretirá y las patatas se dorarán.
El apetitoso pollo con patatas al horno en salsa blanca está listo. Saca el plato del horno, decora con hojas de albahaca y sírvelo inmediatamente.
¡Y ahí lo tienes! Un plato de pollo con patatas al horno que no solo es delicioso, sino también increíblemente reconfortante. La combinación de la carne tierna, las patatas suaves y la salsa cremosa con un toque de queso gratinado es simplemente irresistible. Sírvelo caliente, recién salido del horno, acompañado de una ensalada verde para un contraste fresco. No dudes en experimentar añadiendo tus hierbas favoritas a la salsa. Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡Buen provecho!












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