El verano nos regala una abundancia de verduras frescas y tiernas, y no hay mejor manera de celebrarlo que con un delicioso estofado. Esta receta de estofado de verano con verduras tiernas es un homenaje a los sabores de la temporada. Es un plato reconfortante pero ligero, lleno de color y nutrientes, que captura la esencia de una comida casera hecha con cariño. Ya sea como plato principal o como acompañamiento, este guiso es perfecto para disfrutar de lo mejor que la huerta nos ofrece.
Ingredientes para el estofado de verano con verduras tiernas
- 5 patatas medianas
- 1-2 zanahorias
- 1-2 calabacines tiernos
- 0,5 repollo (o menos, si es grande)
- 500 g de carne (ternera o cerdo)
- Guisantes frescos
- Cebolleta tierna
- Cebollino, eneldo, perejil
- Aceite vegetal
- Un poco de agua
- Sal
Método de preparación del estofado de verano con verduras tiernas
Yo hiervo la carne por separado y luego la añado al estofado casi listo. Se puede hacer de otra manera: primero, guisar la carne hasta que esté casi hecha y, después, ir añadiendo las verduras una a una, empezando por las que tardan más en cocerse y terminando con las que se cocinan más rápido.
Así que, cortamos la carne en cubos, la ponemos en agua fría, la llevamos a ebullición y la cocemos un par de minutos. Luego, desechamos esa primera agua, volvemos a cubrir la carne con agua nueva y la cocinamos a fuego medio-bajo durante 40-50 minutos, hasta que esté tierna. Al final de la cocción, salamos al gusto.
Lavamos bien las verduras. Pelamos y enjuagamos las patatas, los calabacines y las zanahorias. Al repollo le quitamos las hojas exteriores. Lavamos los guisantes y los sacamos de sus vainas.
Cortamos las patatas en cubos pequeños y las zanahorias en rodajas finas. Las echamos primero a la olla, tapamos y las cocinamos a fuego lento, con el agua cubriéndolas ligeramente.
Mientras tanto, picamos el repollo. Pasados 7-10 minutos, cuando las patatas y las zanahorias estén a medio cocer, añadimos el repollo y removemos.
Cortamos el calabacín en cubos y lo añadimos a la olla. El repollo tierno se cuece rápido, y el tiempo que tardas en cortar el calabacín será suficiente para que se ablande. El calabacín también se cocina muy deprisa, así que no hay que demorarse para que las delicadas verduras tiernas no se deshagan y se conviertan en puré.
Por eso, justo después de añadir los calabacines, cortamos la cebolleta —con sus tallos y bulbos— y la echamos a la olla junto con los guisantes. Removemos de nuevo. En este punto, si has cocido la carne por separado, también puedes añadirla al estofado de verano con verduras tiernas.
Uno o dos minutos después, añadimos las hierbas frescas picadas, salamos al gusto y vertemos un poco de aceite de girasol para darle sabor y aroma. El estofado de verduras no necesita más especias: está delicioso sin pimienta, hoja de laurel u otros condimentos. La sal, el aceite y las hierbas frescas crean un sabor agradable y armonioso.
Removemos el estofado, lo cocinamos a fuego lento un par de minutos más y apagamos el fuego.
¡Y ya está! Un plato lleno de vida y sabor listo para disfrutar. Este estofado de verano es increíblemente versátil: sírvelo caliente como plato único o acompáñalo con un trozo de pan crujiente para no dejar nada en el plato. Una cucharada de yogur natural o crema agria por encima le dará un toque fresco y delicioso. Anímate a experimentar añadiendo otras verduras de temporada que te gusten. ¡Espero que este plato llene tu cocina de aromas veraniegos y te traiga mucha alegría! ¡Buen provecho!








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