¡Bienvenido a una receta que celebra la sencillez y el sabor del verano! Los calabacines guisados con tomates y pimiento son un plato clásico, lleno de color y nutrientes, que evoca la cocina casera y reconfortante. Es la manera perfecta de aprovechar las verduras de temporada, convirtiéndolas en un guiso jugoso y aromático que gusta a toda la familia. Fácil de preparar, saludable y increíblemente versátil, este plato se convertirá en un básico en tu cocina, ideal para una cena ligera o como guarnición.
Ingredientes para los calabacines guisados con tomates y pimiento
- 1 calabacín mediano
- 3 tomates
- 2 pimientos morrones rojos
- 3 dientes de ajo
- 2 cucharaditas de pimentón dulce en escamas
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar
Modo de preparación de los calabacines guisados con tomates y pimiento
Comenzamos con los tomates. Los cortamos en 2-4 partes y retiramos el pedúnculo. En una olla de fondo grueso, añadimos los tomates cortados en trozos grandes.
Elegimos tomates rojos, jugosos y maduros. También se pueden usar tomates demasiado maduros. A las verduras muy maduras se les debe quitar la piel. Es fácil de hacer: basta con sumergir los tomates en agua hirviendo durante un minuto e inmediatamente enfriarlos en agua con hielo. Después de este baño, la piel se retira fácilmente.
Limpiamos los pimientos morrones rojos de semillas y los lavamos bajo el grifo. Elige un pimiento rojo, dulce y carnoso; su sabor y cantidad son muy importantes.
Cortamos el pimiento en tiras o cuadrados. Añadimos el pimiento cortado a la olla con los tomates.
Pelamos la piel del calabacín con un pelador de verduras. Retiramos las semillas. Cortamos el calabacín en rodajas de aproximadamente un centímetro de grosor y lo añadimos a los tomates y al pimiento.
Los calabacines pequeños con semillas no desarrolladas y piel tierna no necesitan pelarse, se cocinan enteros.
Pelamos los dientes de ajo, los cortamos por la mitad y los añadimos al resto de los ingredientes.
Ponemos la olla al fuego, añadimos el azúcar y la sal, y la tapamos bien. Cocinamos los calabacines guisados con tomates y pimiento a fuego lento durante 35 minutos.
10 minutos antes de que esté listo, añadimos los copos de pimentón dulce y mezclamos. Cocinamos durante 10 minutos sin tapa a fuego bajo para que se evapore el exceso de líquido.
Si te gusta la comida picante, en este punto puedes añadir una pizca de pimiento rojo molido.
Este ragú se puede comer tanto caliente como frío, ¡porque está delicioso de cualquier manera! Puedes poner las verduras guisadas en un pequeño recipiente de plástico y llevarlo al trabajo; con un trozo de pan integral, tendrás un almuerzo vegetariano completo.
El yogur de soja o la crema agria de soja (una alternativa vegana a la smetana, una crema agria típica de Europa del Este) complementan magníficamente los calabacines guisados con tomates y pimiento.
¡Y ya está! Un plato vibrante y delicioso listo para disfrutar. Lo maravilloso de este guiso de calabacines es su versatilidad: sírvelo caliente como plato principal con una rebanada de pan rústico para mojar en la salsa, o disfrútalo frío como una ensalada refrescante al día siguiente. Es una de esas recetas que demuestran que no se necesitan ingredientes complicados para crear algo verdaderamente sabroso. Espero que te animes a prepararlo y que llene tu mesa de sabor y alegría. ¡Buen provecho!








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