¿Buscas una alternativa deliciosa y original a las patatas fritas de siempre? ¡La batata frita es la respuesta! Este tubérculo, también conocido como boniato o camote, conquista paladares con su sabor naturalmente dulce y su textura suave. Al freírla, conseguimos un exterior crujiente y un interior tierno que se deshace en la boca. Esta receta es increíblemente sencilla y rápida, perfecta para una cena improvisada o una guarnición que sorprenderá a todos. ¡Anímate a descubrir por qué la batata se ha convertido en un ingrediente estrella en cocinas de todo el mundo!
Ingredientes para la batata frita
- 350 g de batata (2 tubérculos grandes)
- 20 g de mantequilla clarificada (ghee, una mantequilla sin sólidos lácteos ni agua, ideal para freír)
- 5 g de sésamo negro
- 5 g de sésamo blanco
- sal, pimiento rojo molido al gusto
Modo de preparación de la batata frita
Con un pelador de verduras, retiramos una fina capa de piel de los tubérculos de batata. Una característica de esta hortaliza es la ausencia total de «ojos», por lo que se pela rápidamente.
Lavamos los tubérculos pelados y los cortamos en rodajas de aproximadamente un centímetro de grosor. Si el tubérculo de batata es muy grueso, cortamos las rodajas por la mitad.
Colocamos las rodajas de batata en una olla honda y añadimos un poco de agua hirviendo. Tapamos, ponemos al fuego y llevamos a ebullición. Cocinamos durante 3-4 minutos, tiempo que suele ser suficiente. Se puede comprobar si está lista con un cuchillo o un palillo de madera, de la misma forma que se comprueba la cocción de las patatas. Esta técnica de cocción en una pequeña cantidad de líquido o en su propio jugo se conoce como escalfado o cocción a la inglesa.
Escurrimos la batata blanqueada en un colador. Dejamos el colador sobre un bol para que se escurra todo el agua. Las rodajas blanqueadas todavía están firmes, pero hay que manejarlas con cuidado para que no se deshagan.
En una sartén antiadherente, ponemos un trozo de mantequilla clarificada (ghee). En lugar de mantequilla clarificada, se puede usar mantequilla normal y añadir una cucharada de aceite vegetal o de oliva.
Con cuidado, pasamos las rodajas de batata a la sartén caliente. Freímos a fuego medio hasta que estén doradas por ambos lados.
Unos 2-3 minutos antes de que estén listas, espolvoreamos la batata con sésamo blanco y negro y pimiento rojo molido al gusto.
Agitamos la sartén para que las semillas se distribuyan de manera uniforme.
Servimos caliente. Esta deliciosa batata frita es ideal para un menú vegetariano.
Para una versión de vigilia o vegana, sustituye la mantequilla clarificada por aceite de oliva o de girasol.
¡Y ya está! Una guarnición o plato principal que no solo es delicioso, sino también nutritivo. La batata frita se puede servir tal cual o acompañarla con tu salsa favorita, como un alioli suave o una mayonesa de chipotle para un toque picante. Es una forma fantástica de incorporar más verduras a tu dieta de una manera divertida y sabrosa. Esperamos que disfrutes de esta receta tanto como nosotros. ¡No dudes en experimentar con otras especias y compartir tus creaciones! ¡Buen provecho!









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