¡Bienvenido a un viaje culinario al corazón de Tartaristán! Hoy preparamos Azu a la tártara, un plato emblemático de esta fascinante cultura. El azu es mucho más que un simple estofado; es una celebración de sabores intensos y texturas reconfortantes. La clave de su sabor único reside en la combinación de carne tierna cocinada a fuego lento en una rica salsa de tomate, el toque ácido y crujiente de los pepinillos en salmuera y el acompañamiento de patatas fritas doradas. Este plato, tradicionalmente preparado en un caldero, es el alma de la comida casera tártara: sustancioso, cálido y perfecto para reunir a la familia alrededor de la mesa.
Ingredientes para el azu a la tártara con pepinillos y patatas
- 650 g de solomillo de ternera o cordero
- 850 g de patatas
- 80 g de cebolla
- 200 g de tomates en conserva en su propio jugo
- 120 g de pepinillos en salmuera
- 55 g de cilantro
- 35 g de mantequilla clarificada (ghee)
- aceite de girasol, sal, pimienta, menta fresca para servir
Cómo preparar azu a la tártara con pepinillos y patatas
En una olla de hierro fundido, vierte 2 cucharadas de aceite de girasol y añade la mantequilla clarificada (ghee). Cuando la grasa esté caliente, agrega la carne cortada en cubos grandes y sofríela durante unos minutos hasta que se dore. Para esta receta, puedes usar cualquier carne sin hueso: solomillo de cordero o ternera, o filete de ave. El sabor y el tiempo de cocción variarán; por ejemplo, un plato con pollo estará listo media hora antes que uno con cordero o ternera.
Agrega a la carne la cebolla finamente picada, remueve y sofríe durante unos minutos hasta que la cebolla esté transparente.
Luego, añade los tomates en conserva. La opción ideal son los tomates pelados en su propio jugo, y quedará aún más sabroso si usas lecho (una conserva de pimientos y tomates típica de Europa del Este). Si no tienes conservas caseras, también puedes usar una salsa de tomate espesa o puré de tomate.
Tapa la olla y cocina la carne en la salsa a fuego lento durante unos 45 minutos.
Después, sazona con sal al gusto y añade cilantro finamente picado o cualquier otra hierba fresca que tengas a mano: perejil, menta, apio o eneldo.
Corta los pepinillos en salmuera o encurtidos en tiras finas y añádelos a la olla. Tapa de nuevo y cocina a fuego lento durante unos 10 minutos más hasta que esté listo.
Sazona el azu a la tártara listo (aún sin las patatas) con pimienta negra recién molida y retíralo del fuego.
Mientras la carne se cocina a fuego lento, prepara las patatas. Lava las patatas grandes, pélalas y córtalas en bastones gruesos. Coloca las patatas cortadas en agua fría, lávalas bien y escúrrelas en un colador para eliminar el almidón.
Seca los trozos de patata y échalos en una sartén con aceite de girasol bien caliente.
Fríe las patatas hasta que estén doradas, retíralas del fuego y sazónalas con sal.
En un plato grande, dispón las patatas fritas formando un anillo.
En el centro del plato, sobre las patatas, coloca el estofado de carne. Espolvorea todo con menta finamente picada, decora con hojas de menta y sírvelo inmediatamente. ¡El azu a la tártara con pepinillos y patatas está listo!
Esperamos que disfrutes preparando y degustando este auténtico Azu a la tártara. Es un plato que reconforta el alma y llena la casa de un aroma increíble. Tradicionalmente, se sirve caliente, recién hecho, para apreciar el contraste entre el estofado jugoso y las patatas crujientes. Puedes acompañarlo con un pan plano para mojar en la deliciosa salsa. No dudes en experimentar con diferentes tipos de carne o hierbas frescas para personalizarlo a tu gusto. ¡Buen provecho y que esta receta te traiga el cálido sabor de la hospitalidad tártara a tu hogar!











0 comentarios