Tortitas de verduras con harina de maíz y de lentejas

Estas esponjosas tortitas saladas de verduras con harina de maíz y de lentejas (oladi, tradicionales tortitas gruesas de sartén) no solo son un desayuno apetecible, sino también una excelente fuente de proteína vegetal. La harina de lentejas, muy fácil de hacer en casa moliendo la legumbre seca, aporta a la masa un agradable matiz a frutos secos y una textura más consistente y saciante. Su corteza dorada y crujiente esconde un interior tierno, lleno del aroma del pimiento rojo y el toque sabroso de las aceitunas. Puedes tomarlas en lugar de pan, servirlas con una salsa espesa o gratinarlas con una loncha de queso por encima a modo de tosta caliente. Es un plato perfecto para una mañana tranquila en familia, que llenará la cocina con un reconfortante aroma casero.

Preparación: 20 minutos
Cocción: 20 minutos
Cantidad: 3 Porciones
Por porción
Calorías: 365 kcal
Proteínas: 12.5 g
Grasas: 16 g
Carbohidratos: 40 g

Ingredientes

  • 70 g de harina de maíz
  • 70 g de harina de lentejas
  • 70 g de harina de trigo
  • 200 ml de leche
  • 2 huevos
  • 25 g de aceite de colza (o de oliva suave)
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento rojo dulce pequeño
  • 3 cucharadas de aceitunas verdes
  • 1 cucharadita de impulsor químico (levadura en polvo)
  • Sal, pimienta y aceite para freír

Cómo preparar tortitas de verduras con harina de maíz y de lentejas

Pon en un bol tres tipos de harina: de trigo, de lentejas y de maíz. Aunque la harina de trigo se encuentra en cualquier parte, la de maíz y la de lentejas no siempre son fáciles de conseguir. Con un molinillo de café o un procesador potente solucionas el problema enseguida: tritura sémola de maíz (polenta) y tendrás harina de maíz; echa un puñado de lentejas rojas secas en el molinillo y, en un par de minutos, tendrás lista tu propia harina de lentejas.

Harina de trigo, de maíz y de lentejas juntas en un bol antes de mezclarse

Mezclamos tres tipos de harina. Si te cuesta encontrar la de maíz o la de lentejas, puedes hacerlas fácilmente en casa con un molinillo de café.

Añade a las harinas el impulsor químico (levadura en polvo tipo Royal), salpimenta al gusto y mezcla muy bien los ingredientes secos. Si quieres, puedes tamizarlos con un colador para que todo quede perfectamente integrado y aireado.

Mezcla de tres tipos de harina con levadura en polvo en un bol

Mezclamos bien los ingredientes secos. Tamizar la harina ayudará a airearla para que las tortitas queden más esponjosas.

Haz un hueco en el centro de la harina y casca los huevos uno a uno. Ve integrándolos con una cuchara, incorporando poco a poco la harina de los bordes hacia el centro.

Huevo cascado en el centro del bol con la mezcla de harinas

Hacemos un hueco en el centro y añadimos los huevos, integrándolos poco a poco con la harina desde los bordes hacia el centro.

Vierte la leche a temperatura ambiente. Si lo prefieres, puedes sustituir la leche por lácteos fermentados como yogur natural o kéfir; en ese caso, añade una pizca de bicarbonato sódico para equilibrar la acidez.

Leche vertiéndose sobre la mezcla de harinas y huevo en un bol

Utiliza leche a temperatura ambiente. Puedes sustituirla por kéfir añadiendo una pizca de bicarbonato para neutralizar la acidez.

Incorpora a la masa el aceite de colza o de oliva. Cualquier aceite vegetal suave sirve para esta receta, pero con un buen aceite de oliva virgen extra quedarán mucho más sabrosas.

Aceite vegetal añadiéndose a la masa de las tortitas en un bol

El aceite aporta elasticidad a la masa, y si usas aceite de oliva virgen extra le dará un aroma delicioso.

Remueve bien la masa hasta que quede homogénea y sin grumos. Si ves que ha quedado demasiado líquida, añade una cucharada extra de harina de trigo.

Masa homogénea y sin grumos lista en el bol para añadir las verduras

Removemos bien la mezcla. Si la masa queda demasiado líquida, ajusta el espesor añadiendo una cucharada de harina de trigo.

Cuando tengas la base lista, es el momento de incorporar las verduras. Pica una cebolla pequeña en dados muy finos y añádela a la masa.

Cebolla picada muy fina añadida sobre la masa de las tortitas

La cebolla aporta jugosidad a las tortitas. Pícala lo más fino posible para que se cocine bien por dentro.

Corta en daditos un pimiento rojo dulce pequeño y agrégalo al bol junto con la cebolla.

Daditos de pimiento rojo dulce incorporados al bol con la masa

El pimiento rojo dulce no solo aporta sabor, sino también un colorido precioso al corte.

Aplasta ligeramente las aceitunas verdes con la hoja del cuchillo para retirarles el hueso con facilidad. Pícalas fino, incorpóralas a la masa, mezcla bien todo el conjunto y deja que repose durante 20 minutos.

Aceitunas verdes picadas añadidas a la masa de tortitas con verduras

Las aceitunas verdes deshuesadas aportan un toque sabroso y mediterráneo a las tortitas de verduras.

Calienta aceite para freír en una sartén amplia de fondo grueso. Ve depositando porciones de masa con una cuchara. Tapa la sartén y cocina las tortitas de verduras a fuego suave durante unos 5 minutos por el primer lado.

Tortitas de verduras cocinándose en una sartén caliente

Ponemos porciones de masa con una cuchara en la sartén caliente y las cocinamos a fuego suave y tapadas durante unos 5 minutos.

Dales la vuelta a las tortitas, vuelve a tapar la sartén y cocínalas por el otro lado durante 4-5 minutos más, hasta que estén bien hechas.

Tortitas de verduras doradas tras darles la vuelta en la sartén

Damos la vuelta a las tortitas y terminamos de cocinarlas durante 4-5 minutos más, hasta que estén bien doradas.

Retira las tortitas de verduras de la sartén y pásalas a un plato con papel de cocina durante un par de minutos para que absorba el exceso de aceite. Sírvelas templadas o calientes. Están deliciosas acompañadas de yogur natural sin azúcar o kéfir. ¡Que aproveche!

Tortitas de verduras servidas en un plato con aceitunas y guindilla

Las tortitas recién hechas están deliciosas servidas calientes con yogur natural sin azúcar o kéfir. ¡Que aproveche!

Además de la sugerencia del yogur, estas tortitas de verduras con harina de maíz y de lentejas combinan de maravilla con adzhika casera (una salsa caucásica intensa y picante a base de pimientos rojos, ajo y especias) o con smetana (nata agria espesa, similar a la crème fraîche) mezclada con hierbas frescas finamente picadas. Si quieres darles una presentación más especial, sírvelas sobre una tabla grande de madera acompañadas de hojas de ensalada fresca y gajos de tomate maduro. Además, siguen estando riquísimas incluso frías, lo que las convierte en una opción estupenda para picar entre horas o para llevar en el táper.

Si te gusta experimentar en la cocina, prueba a añadir a la masa un poco de queso curado rallado fino o una pizca de cúrcuma para darles un color dorado aún más vivo. Y para refrescar el paladar después de este bocado tan saciante, prepara una bebida rápida a base de kéfir: mezcla medio vaso de kéfir con la misma cantidad de agua mineral con gas, añade una pizca de sal y bátelo todo con hielo. Este contraste ácido y fresco realza de maravilla el sabor de la base de lentejas.