La ensalada de col china con guacamole es un ejemplo sorprendente de cómo los toques tradicionales mexicanos pueden transformar nuestras verduras de siempre. El guacamole, cuya historia se remonta a los aztecas, no es solo una salsa en esta receta, sino el corazón del plato, aportando una textura cremosa y ese punto ácido inconfundible del zumo de limón. La combinación de la suave pulpa del aguacate maduro con las hojas crujientes de la col crea un contraste riquísimo, que se remata con el toque picante de la cebolla roja y el carácter del chile fresco. Es un plato fantástico si buscas una comida ligera pero saciante, llena de grasas saludables y fibra, y que además se prepara en menos de diez minutos.

¡Ya está lista esta ensalada colorida y saludable! La combinación del suave guacamole y la col crujiente es una opción fantástica para una cena ligera y nutritiva.
Ingredientes
- 1 aguacate
- 250 g de col china
- 50 g de pepinos frescos
- unos cuantos tallos de cebolleta verde
- 1/2 limón
- 1 chile rojo fresco
- unas ramitas de cilantro o perejil fresco
- 40 g de cebolla roja o chalota
- 15 g de aceite de oliva virgen extra
- sal marina, pimienta negra
Cómo preparar la ensalada de col china con guacamole
Prepara el guacamole. Corta el aguacate por la mitad y retira el hueso. Retira la piel con un pelador. Si la fruta está muy madura, puedes sacar la pulpa con una cuchara sopera, como si fuera un huevo pasado por agua.

Para hacer el guacamole perfecto, elige aguacates maduros y tiernos, de esos que son facilísimos de cortar o chafar.
Corta el aguacate en dados pequeños. Si está muy maduro, no hace falta cortarlo; simplemente machácalo con un tenedor.

Corta el aguacate en daditos. Si está supermaduro, puedes simplemente machacarlo con un tenedor hasta hacerlo puré.
Pon el aguacate troceado en un bol. Exprime inmediatamente el zumo de limón por encima. El aguacate, al igual que la manzana, se oxida y se oscurece al contacto con el aire. El zumo de limón evitará que esto ocurra.

El zumo de limón es clave: no solo aporta acidez, sino que evita que el aguacate se ponga negro al contacto con el aire.
Pica la cebolla roja en daditos muy finos y añádela al bol con el aguacate.

La cebolla roja le dará a la ensalada un toque picantito muy rico y un color espectacular. Procura picarla lo más fina posible.
Masajea un poco el chile fresco, córtale la punta y retira las semillas. Pica la pulpa finamente e incorpórala al guacamole. Un consejo vital: prueba siempre el chile antes de echarlo. A veces es suave, pero otras puede ser tan picante que un par de rodajas bastan para que la salsa sea puro fuego.

Cuidado con el chile: la cantidad depende de lo mucho que te guste el picante. Pruébalo siempre antes de echarlo.
Añade una cucharada de cilantro o perejil fresco finamente picado. Echa una cucharadita de sal marina gruesa.

El cilantro o el perejil le dan un aroma muy fresco al guacamole, mientras que la sal marina potencia el sabor de todas las verduras.
Aliña el guacamole con aceite de oliva virgen extra. Mezcla todo muy bien y déjalo reposar entre 5 y 10 minutos para que los sabores se integren a la perfección.

El aceite de oliva virgen extra integra todos los sabores. Mezcla bien y deja que repose un par de minutos.
Lava las hojas de col china con agua fría y sécalas con papel de cocina. Trocea la col con las manos o córtala en trozos grandes. Reparte las hojas sobre un plato o fuente formando una sola capa.

Puedes trocear la col china con las manos o cortarla en trozos grandes. Esto creará una base ligera y muy crujiente.
Corta los pepinos frescos en juliana fina y espárcelos sobre las hojas de col.
Pica finamente unos cuantos tallos de cebolleta verde y espolvoréalos por encima.
Coloca el guacamole en el centro de las verduras, formando una montañita.
Decora la ensalada con unos aritos de chile fresco, espolvorea un poco de pimienta negra y roja molida, y sirve inmediatamente. ¡Que aproveche!

El último toque: decorar con unos aritos de chile y un poco de pimienta molida. Sírvela al momento, mientras la col mantenga toda su textura crujiente.
Para que tu ensalada de col china con guacamole quede siempre perfecta, presta especial atención a la madurez del aguacate: debe ceder ligeramente al presionarlo, recordando a la textura de la mantequilla un poco derretida. Si quieres darle un toque distinto, prueba a variar la base: en lugar de col china, puedes usar lechuga iceberg o un buen puñado de espinacas frescas. Para hacerlo aún más contundente, unas gambas salteadas o una pechuga de pollo al horno le van de maravilla y combinan genial con la untuosidad del aguacate.
Lo ideal es servir esta ensalada inmediatamente, mientras la verdura sigue firme y no ha soltado agua. Si te sobra salsa, guárdala en un recipiente hermético pegando film transparente directamente sobre la superficie del guacamole; esto crea una barrera contra el oxígeno y ayuda a mantener ese verde tan intenso. Y si quieres redondear la jugada, acompáñala con unos nachos de maíz o unas rebanadas de pan de semillas tostado. ¡Harán una pareja espectacular con este entrante tan refrescante!



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