¡Prepárate para descubrir un plato que te conquistará desde el primer bocado! Esta receta de cerdo con garbanzos y cebolla al horno es la combinación perfecta de sabores intensos y texturas reconfortantes. La carne de cerdo, marinada y horneada a la perfección, queda increíblemente tierna y jugosa, mientras que los garbanzos aportan un toque rústico y nutritivo. Todo ello bañado en una deliciosa salsa casera de tomate y pimiento. Es el plato ideal para una comida familiar de fin de semana o para sorprender a tus invitados con una propuesta culinaria llena de tradición y sabor.
Ingredientes para el cerdo con garbanzos y cebolla
- 750 g de cerdo deshuesado
- 300 g de garbanzos
- 200 g de cebolla
- 4 dientes de ajo
- 200 g de tomates
- 100 g de pimiento morrón dulce
- 25 ml de aceite de oliva
- sal, pimienta negra, salsa de soja, especias
- cebolleta para servir
Cómo preparar cerdo con garbanzos y cebolla al horno
Remoja los garbanzos en agua fría durante 12 horas; es recomendable cambiar el agua cada 3-4 horas. Los garbanzos se ponen en remojo para que, en primer lugar, se cocinen más rápido y, en segundo lugar, para evitar problemas de flatulencia.
Coloca los garbanzos remojados en una olla sopera, vierte 3 litros de agua fría y lleva a ebullición. Tapa bien la olla y cocina a fuego medio durante 1,5-2 horas. Al final de la cocción, añade sal al gusto. Escurre los garbanzos cocidos en un colador.
Corta el cerdo en trozos gruesos a contrapelo. Los trozos deben tener un grosor de 2-2,5 centímetros. Para esta receta, te aconsejo elegir carne con un poco de grasa para que quede más jugosa; el plato también saldrá delicioso si usas aguja de cerdo.
Ablanda ligeramente los trozos de cerdo de la manera que te resulte más cómoda: con un mazo para carne, un machacador de patatas o un rodillo de cocina. Si no tienes ninguno de estos utensilios, incluso una piedra plana y limpia servirá.
Marina el cerdo: frótalo con sal fina sin aditivos, un chorrito de salsa de soja, pimienta negra y roja molida, y aceite de oliva. Déjalo en el frigorífico durante 30 minutos.
Corta las cebollas en aros gruesos y colócalos en una bolsa para asar. Sobre este lecho de cebolla, dispón los trozos de cerdo marinado. Ata la bolsa por ambos lados sin apretar demasiado; si la sellas herméticamente, podría reventar con el calor.
Precalienta el horno a 200 grados Celsius. Hornea el cerdo durante 25 minutos en la rejilla del medio.
Mientras se cocinan los garbanzos, prepara la salsa. Aplasta los dientes de ajo con un cuchillo y pícalos finamente. Escalda los tomates en agua hirviendo, pélalos y córtalos en cubos. Limpia el pimiento morrón dulce de semillas y nervaduras, y córtalo en juliana.
En aceite de oliva caliente, saltea rápidamente el ajo, añade los tomates y el pimiento morrón picados, y cocina las verduras a fuego lento durante 10 minutos. Al final, sazona con sal al gusto y añade a la salsa la cebolla sobre la que se horneó la carne.
En una sartén honda, coloca los garbanzos cocidos, encima los trozos de carne, y sobre cada trozo de cerdo, una cucharada de salsa. Mételo todo en el horno precalentado a 230 grados durante 5-8 minutos. Antes de servir, espolvorea con cebolleta picada.

Pasar los garbanzos cocidos a una sartén, colocar la carne estofada encima, verter la salsa y hornear de 5 a 8 minutos a 230 grados
¡Y ya está! Un plato espectacular de cerdo con garbanzos listo para disfrutar. Sírvelo caliente, recién salido del horno, y decora con un poco de cebolleta fresca para darle un toque de color y frescura. Este guiso es perfecto por sí solo, pero también puedes acompañarlo con un poco de pan rústico para mojar en la increíble salsa. Espero que disfrutes preparando y compartiendo esta receta tanto como yo. Es una de esas comidas que reconfortan el alma y unen a la familia alrededor de la mesa. ¡Buen provecho!










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