Pilaf turco con mollejas de pollo

El pilaf turco con mollejas de pollo es una brillante representación de las antiguas tradiciones culinarias de Oriente, donde el talento para convertir la casquería más humilde en un manjar exquisito era sumamente valorado. A diferencia de las versiones de Asia Central, el pilaf turco suele enriquecerse con uvas pasas dulces y frutos secos tostados, creando un juego de texturas y sabores fascinante. El aroma de la mantequilla clarificada (ghee), fundiéndose con el tomillo y el ajo, inunda la cocina desde el momento en que pochas las verduras, prometiendo un plato reconfortante y muy saciante. Utilizar arroz vaporizado garantiza que quede perfectamente suelto, permitiendo que cada grano absorba los jugos de la carne y forme parte de esta maravillosa armonía.

Preparación: 20 minutos
Cocción: 1 hora
Cantidad: 4 Porciones
Por porción
Calorías: 564 kcal
Proteínas: 28 g
Grasas: 19 g
Carbohidratos: 64 g

Ingredientes

  • 500 g de mollejas de pollo
  • 150 g de cebolla
  • 150 g de zanahoria
  • 250 g de arroz vaporizado
  • 60 g de uvas pasas
  • 30 g de frutos secos (avellanas o anacardos)
  • 1 cabeza de ajos
  • unas cuantas hojas de laurel
  • tomillo seco
  • pimienta negra, roja y de Jamaica
  • 35 g de mantequilla clarificada (ghee)
  • sal, aceite vegetal
  • agua o 1 l de caldo de pollo

Cómo preparar el pilaf turco con mollejas de pollo

Lava muy bien las mollejas de pollo. Colócalas sobre papel de cocina y sécalas. En este paso, revisa las mollejas; a veces puede quedar una fina membrana con restos de bilis, que debes retirar.

Mollejas de pollo limpias preparadas sobre papel de cocina

Es fundamental secar bien las mollejas de pollo antes de sofreírlas para que consigan una costra dorada.

Pica finamente la cebolla. Sofríela junto con unas hojas de laurel en mantequilla clarificada (ghee). Para que la mantequilla no se queme, puedes añadir a la sartén 1 cucharada de aceite vegetal neutro. Los ingredientes de esta receta son magros, así que un poco de grasa extra le sentará de maravilla al pilaf.

Cebolla pochándose con hojas de laurel en una sartén con mantequilla clarificada

El uso de la mantequilla clarificada le aporta al pilaf un sabor lácteo muy característico y un aroma intenso.

Corta la zanahoria en bastones gruesos. Añade la zanahoria cortada a la cebolla pochada.

Añadiendo bastones gruesos de zanahoria a la cebolla pochada en la sartén

Corta la zanahoria en trozos gruesos para que no se deshaga y mantenga su textura en el plato final.

Sofríe las verduras a fuego medio hasta que la zanahoria adquiera un bonito tono dorado.

Bastones de zanahoria y cebolla dorados en una sartén

Las verduras deben dorarse bien, creando así la base de sabor para el futuro pilaf.

Vierte un poco de aceite vegetal en otra sartén. Incorpora las mollejas bien secas y dóralas rápidamente a fuego fuerte. Espolvorea con pimienta negra y roja molidas. Si no eres muy fan del picante, cambia la pimienta roja por pimentón dulce.

Mollejas de pollo friéndose con especias a fuego fuerte

Un sofrito rápido a fuego fuerte permite sellar la carne y conservar toda la jugosidad de las mollejas.

Añade las mollejas doradas al sofrito de cebolla y zanahoria.

Mollejas doradas mezclándose con el sofrito de verduras en la sartén

Mezclamos todos los componentes para que los aromas de las especias y las verduras impregnen bien la carne.

Incorpora el arroz vaporizado. Intenta esparcir el arroz de manera uniforme para cubrir las mollejas y las verduras como si fuera una manta.

Capa uniforme de arroz vaporizado cubriendo la carne y las verduras

El arroz vaporizado es ideal para esta receta, ya que siempre queda muy suelto.

Salpimenta al gusto. Añade los dientes de ajo aplastados y sin pelar. Espolvorea una cucharadita de tomillo seco. Incorpora unos cuantos granos de pimienta negra y pimienta de Jamaica.

Dientes de ajo con piel y tomillo esparcidos sobre el arroz crudo en la olla

El ajo sin pelar y el tomillo seco son los ingredientes secretos para lograr ese auténtico aroma oriental.

Vierte agua o caldo de pollo hasta cubrir todo el contenido de la olla, asegurándote de que el líquido quede aproximadamente a un centímetro y medio por encima del arroz. Si tu olla es pequeña pero alta, puede que necesites un poco más de agua.

Vertiendo agua o caldo sobre el pilaf en la olla

El nivel del agua debe quedar aproximadamente 1,5 centímetros por encima del arroz para que se cocine correctamente.

Añade las uvas pasas, previamente escaldadas y lavadas. Tuesta las avellanas o los anacardos, pícalos finamente y añádelos a la olla junto a las pasas. Lleva rápidamente a ebullición. Tapa el pilaf herméticamente y cocina a fuego muy lento durante aproximadamente 1 hora. Si tienes la posibilidad, termina el pilaf en el horno a 170 °C durante 1 hora.

Olla con pilaf turco terminado con uvas pasas

Tras una hora cocinándose a fuego lento, el pilaf queda increíblemente tierno y aromático.

La mejor forma de servir este pilaf turco con mollejas de pollo es en una fuente amplia para compartir, decorándolo con cilantro fresco o perejil por encima. Un acompañamiento ideal sería una refrescante ensalada turca de tomate y pepino, o un yogur espeso con ajo que equilibrará a la perfección la intensidad de las especias. Si quieres darle aún más carácter oriental, ofrece a tus invitados granos de granada; su ligero toque ácido resaltará el dulzor de las uvas pasas y la untuosidad de los anacardos.

Si te sobra pilaf después de cenar, no te preocupes: al recalentarlo estará aún más sabroso. Guárdalo en un recipiente hermético en la nevera durante un máximo de dos días. Para devolverle al arroz su jugosidad original, caliéntalo en una sartén tapada añadiendo una cucharada de agua o un trocito de mantequilla. Un pequeño secreto: si te apetece experimentar, prueba a sustituir una parte del agua de cocción por un buen caldo de pollo concentrado; esto hará que el sabor de las mollejas sea todavía más profundo y persistente.