Si buscas una forma nueva y deliciosa de preparar la pechuga de pollo, ¡has llegado al lugar correcto! Los bitochki son un plato clásico y reconfortante de la cocina de Europa del Este, una especie de filetes rusos o hamburguesas pequeñas que encantan a toda la familia. En esta receta, les damos un giro especial añadiendo calabacín rallado a la mezcla, un truco que los hace increíblemente jugosos y tiernos. Pero la verdadera estrella es la salsa agridulce casera, cremosa y llena de sabor, que envuelve cada bocado. ¡Prepárate para descubrir tu nueva cena favorita!
Para los bitochki:
- 700 g de pechuga de pollo
- 200 g de calabacín
- 130 g de pan blanco sin corteza
- 130 ml de nata espesa (más de 30% de grasa)
- 35 g de eneldo
- 30 g de manka (sémola de trigo fina)
- sal, pimiento rojo molido, especias para carne picada, aceite para freír
Para la salsa:
- 150 g de salsa de tomate
- 150 g de smetana (crema agria)
- 25 g de harina de trigo
- 15 ml de aceite de oliva
- sal, azúcar
Cómo preparar tiernos bitochki de pollo con calabacín en salsa agridulce
Quitamos la corteza del pan blanco y remojamos la miga en nata fría o leche. Cortamos la carne de la pechuga de pollo. Para la carne picada solo necesitaremos el filete; la piel y los huesos los guardamos para preparar un caldo de pollo.
Pasamos por una picadora de carne el filete de pollo troceado y el pan remojado, añadimos eneldo finamente picado, pimiento rojo molido, especias para carne picada o curry para pollo. Para esta cantidad de ingredientes, necesitarás aproximadamente 1 cucharadita de condimentos.
Los ingredientes para la carne picada también se pueden triturar en un procesador de alimentos.
Rallamos un calabacín tierno por el lado grueso del rallador, con semillas y piel, siempre que sea una verdura de temporada temprana.
La piel y las semillas de los calabacines maduros son duras, por lo que habrá que pelar las verduras más grandes.
Añadimos sal al gusto, mezclamos bien la carne picada y la guardamos en el frigorífico un rato para que se enfríe.
Para que los bitochki (pequeños filetes redondos y gruesos, similares a unas hamburguesas) queden con una corteza dorada y se mantengan jugosos por dentro, hay que rebozarlos en manka (sémola de trigo fina). Así que, nos humedecemos las manos en agua fría, formamos los bitochki y los rebozamos en la sémola por todos lados.
Calentamos 1-2 cucharadas de aceite refinado en una sartén para freír. Los freímos por ambos lados hasta que estén a medio hacer, aproximadamente 2-3 minutos por cada lado.
Preparamos la salsa. En aceite de oliva caliente, añadimos la harina de trigo y luego incorporamos la salsa de tomate o kétchup. También puedes triturar un par de tomates con piel en la batidora y añadir el puré a la salsa.
A continuación, añadimos la smetana (una crema agria típica de Europa del Este), sal y azúcar para equilibrar los sabores. Mezclamos los ingredientes con unas varillas directamente en la sartén y llevamos a ebullición a fuego bajo. Cocinamos durante 2-3 minutos.
Pasamos los bitochki de pollo con calabacín a la salsa agridulce espesada, tapamos la sartén y cocinamos a fuego lento durante 15 minutos.
Servimos los tiernos bitochki de pollo con calabacín acompañados de puré de patatas, regados con la espesa salsa agridulce y espolvoreados con hierbas frescas. ¡Buen provecho!
¡Y ya está! Un plato casero, lleno de sabor y con el encanto de la cocina tradicional. Estos bitochki de pollo con calabacín son la prueba de que con ingredientes sencillos se pueden crear comidas memorables. Sírvelos bien calientes, acompañados de tu guarnición favorita, como puré de patatas, arroz o incluso trigo sarraceno para una experiencia más auténtica. No dudes en experimentar con las especias o añadir otras verduras ralladas a la mezcla. ¡Espero que disfrutes de este plato tanto como yo! ¡Buen provecho!










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