La ensalada 'Cabra en el huerto' es un verdadero himno a la frescura y a las vitaminas, y alegra la vista con su paleta de colores. Esta receta vegetariana se basa en la combinación de col temprana crujiente, rábano picante y zanahoria dulce, complementada con una delicada 'flor' de manzana en el centro. Recibe su peculiar nombre por su original presentación: las verduras se disponen en sectores separados, como si fueran los bancales de un huerto, y en el centro se sitúa la 'cabra': una salsa sabrosa o un elemento destacado. Esta forma de emplatar permite que cada comensal se sienta como un creador, eligiendo sus ingredientes favoritos y mezclándolos directamente en su plato justo antes de comer, lo que conserva la textura ideal y la jugosidad de cada verdura.

Vibrante, fresca e increíblemente saludable, la ensalada 'Cabra en el huerto' está lista para servir. Este plato será la verdadera joya de tu mesa.
Ingredientes
- 200 g de col temprana (o repollo nuevo)
- 200 g de rabanitos
- 60 g de cebolleta (parte verde)
- 150 g de zanahoria
- 1 manzana
- 100 g de yogur o smetana (nata agria)
- 1 manojo pequeño de eneldo
- 50 g de pipas de girasol peladas
- 30 g de aceite de oliva virgen extra
- 1/2 limón
- Pimienta negra y sal al gusto
Cómo preparar la ensalada 'Cabra en el huerto'
Prepara los ingredientes. Corta los tallos de cebolleta a lo largo, lávalos con agua fría y pícalos finamente. Corta la col temprana en tiras estrechas. Corta el rábano y la zanahoria en juliana fina para que queden vistosos; una mandolina te será de gran ayuda.

Para esta ensalada es crucial un corte fino; utiliza una mandolina afilada para conseguir una juliana perfecta.
Descorazona la manzana verde y córtala en láminas muy finas. Exprime inmediatamente el zumo de medio limón sobre ellas para que no se oxiden.

Rocía las láminas de manzana con zumo de limón justo después de cortarlas para que conserven su color claro y no se oxiden.
Prepara la salsa. Mezcla un yogur espeso con eneldo finamente picado y una pizca de sal. También queda deliciosa con smetana (nata agria) o con queso crema suave.

Mezcla el yogur espeso con el eneldo finamente picado. Esta salsa es mucho más ligera y saludable que los aliños con mayonesa.
Lava las pipas de girasol con agua fría, échalas en una sartén seca y tuéstalas a fuego medio hasta que estén doradas.

Tuesta las pipas en una sartén seca hasta que estén doradas. Aportarán a la ensalada un agradable aroma a frutos secos y un toque crujiente.
Monta la ensalada. Espolvorea la col cortada con sal, masajéala un poco con las manos y rocíala con aceite de oliva virgen extra. Coloca la col en el plato formando un montoncito.

Coloca la col formando el primer montoncito. No olvides masajearla ligeramente con sal y aceite para que quede más tierna.
No hace falta salar el rábano: ¡soltará mucho jugo y se formará un charco en el plato! Simplemente rocíalo con aceite de oliva y pon otro montoncito junto a la col.

Coloca el rábano por separado. Rocíalo con aceite, pero no lo sales todavía para que no pierda su jugosidad antes de tiempo.
Tampoco sales la cebolleta, porque con la sal los tallos verdes perderán tersura y se ablandarán en exceso. Para que no se marchite y brille con su verde esmeralda, rocíala con aceite de oliva y colócala junto al rábano.

La brillante cebolleta aporta un toque picante y fresco. El aceite ayudará a que se mantenga brillante y bonita por más tiempo.
Añade sal a la zanahoria, masajéala para que se ablande, alíñala con aceite y ponla al lado de la cebolleta.

La zanahoria completa el círculo de verduras. También conviene masajearla un poco para lograr una textura más delicada.
En el centro del plato, coloca las láminas de manzana superpuestas para formar una flor, parecida a un loto o un nenúfar.

Forma en el centro del plato una elegante flor con las láminas de manzana. Es el elemento central de la composición de nuestra ensalada.
En el centro de la flor de manzana, pon un poco de la salsa espesa; sirve el resto en una salsera aparte.

En el centro de nuestro ‘loto’ de manzana, coloca con cuidado una porción de la salsa de yogur preparada.
Espolvorea las verduras con las pipas de girasol tostadas y pimienta negra recién molida, y sirve de inmediato. ¡Buen provecho! Además de pipas de girasol, puedes tostar unas semillas de calabaza, añadir sésamo y semillas de lino para darle más variedad.

El último toque: pipas tostadas y pimienta negra recién molida. Ahora la ensalada está completamente lista para servir.
Fresca y crujiente, la ensalada 'Cabra en el huerto' queda increíblemente deliciosa, demostrando que la comida vegetariana puede ser colorida y saciante. Para que el plato resulte aún más llamativo, anímate a experimentar con los aderezos crujientes: además de pipas de girasol, van genial las semillas de calabaza, el sésamo o incluso nueces picadas. Si quieres darle mayor profundidad al sabor, añade una gota de mostaza o un poco de ralladura de limón al aliño; esto aportará a la salsa de yogur una exquisita acidez y un extra de aroma. Para quienes prefieran opciones más contundentes, esta ensalada se puede complementar con maíz dulce o guisantes, colocándolos en montoncitos separados. Recuerda que el gran secreto del éxito reside en el corte fino y en la frescura de los ingredientes, así que corta las verduras justo antes de que lleguen los invitados. No se recomienda guardar la ensalada ya aliñada, porque las verduras sueltan jugo rápidamente, pero puedes dejar preparados con antelación todos los componentes y la salsa para montar este puzle culinario en cuestión de minutos.
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