Las tortitas de patata con tropezones son un plato sorprendentemente delicado que convierte ingredientes básicos en una auténtica fiesta gastronómica. A diferencia de los tradicionales draniki (tortitas de patata cruda rallada), aquí utilizamos verduras previamente cocidas o asadas, lo que aporta a la masa una textura aterciopelada y un sabor muy suave. Añadir judías verdes a modo de guarnición incrustada no solo enriquece el plato con vitaminas, sino que crea un contraste visual muy apetecible. Es una manera excelente de dar una segunda vida a las verduras que te hayan sobrado de otras preparaciones y de sorprender a tu familia con un desayuno o almuerzo ligero y saludable.

Las doradas tortitas de patata con las vistosas judías verdes son una opción excelente para un desayuno o almuerzo contundente y saludable.
Ingredientes
- 5 patatas pequeñas
- 2 zanahorias medianas
- 1 huevo
- 2 cucharadas colmadas de harina de trigo
- 1/2 taza de judías verdes
- aceite vegetal suave (como girasol)
- sal y pimienta
Cómo preparar las tortitas de patata con tropezones
Lava bien las patatas y las zanahorias con un cepillo, ponlas en una olla y cúbrelas con agua hirviendo. Cuécelas con piel hasta que estén tiernas, déjalas enfriar y pélalas. Si lo prefieres, también puedes envolver las verduras en papel de aluminio y asarlas en el horno precalentado a 200 °C durante media hora.

Puedes cocer las verduras con piel o asarlas en papel de aluminio para conservar al máximo su sabor y sus vitaminas.
Corta las verduras peladas y frías en trozos pequeños y ponlas en el vaso de un procesador de alimentos. Si preparas la masa sin usar electrodomésticos, simplemente ralla la patata y la zanahoria con un rallador fino.

Si no tienes procesador de alimentos a mano, simplemente ralla las verduras con un rallador fino hasta obtener una masa homogénea.
Añade un huevo grande o dos pequeños.

Los huevos actúan como aglutinante, ayudando a que las tortitas de patata mantengan su forma durante la fritura.
Incorpora la harina de trigo y salpimenta al gusto con pimienta negra recién molida. También puedes preparar estas tortitas sin harina de trigo si necesitas una opción sin gluten: solo tienes que sustituirla por almidón de patata o harina de maíz.

Para preparar la versión sin gluten de esta receta, sustituye la harina de trigo por harina de maíz o almidón de patata.
Mezcla la masa durante unos minutos. Quedará bastante espesa, con una textura similar a la nata agria o a un yogur griego espeso.
Echa las judías verdes congeladas en agua hirviendo con sal, escáldalas durante 3 minutos y escúrrelas en un colador.

Un escaldado rápido en agua con sal permite que las judías verdes queden tiernas y mantengan su color verde brillante.
Vierte 2 cucharadas de aceite de girasol (o cualquier aceite vegetal suave) en una sartén de fondo grueso. Cuando el aceite esté caliente, añade porciones de la masa de patata con la ayuda de una cuchara sopera. Estas tortitas son muy delicadas, así que hazlas pequeñas para que sea más fácil darles la vuelta.

Echa la masa en porciones pequeñas: así será mucho más fácil dar la vuelta a estas delicadas tortitas sin romperlas.
Coloca un poco de las judías verdes escaldadas sobre cada tortita. Fríe las tortitas un par de minutos por un lado y, cuando estén doradas, dales la vuelta. Además de judías verdes, para estos tropezones puedes usar maíz dulce en conserva o guisantes tiernos congelados.

Los tropezones no tienen por qué ser solo de judías: también quedan genial con maíz dulce o guisantes verdes.
Fríe hasta que se doren por el otro lado; solo necesitarás un par de minutos más.

Fríe las tortitas hasta que adquieran una apetitosa costra dorada. Hacer el segundo lado suele llevar apenas un par de minutos.
Pasa las tortitas de patata con sus tropezones a un plato y sírvelas calientes. ¡Que aproveche!

Las tortitas de patata ya hechas se sirven mejor enseguida, mientras aún están calientes y crujientes.
Para acompañar este plato puedes preparar una deliciosa mayonesa vegana a base de aquafaba (el caldo de cocción de las legumbres) y aceite vegetal, enriquecida con hierbas frescas o encurtidos. Para ello, coge 50 g del líquido de una conserva (de alubias o garbanzos), 180 g de aceite vegetal y una cucharada de zumo de limón. Bate la mezcla con una batidora de mano durante unos 5 minutos hasta obtener una crema esponjosa, y luego añade sal, azúcar, unos pepinillos finamente picados o un diente de ajo con eneldo fresco. Esta salsa es el complemento perfecto para las tortitas de patata, ya que realza su delicada textura.
Si quieres experimentar con los rellenos, prueba a sustituir las judías verdes por maíz dulce en conserva o guisantes tiernos: le darán un toque dulce muy agradable. Para que las tortitas queden perfectas, fríelas en una sartén de fondo grueso bien caliente y no hagas porciones demasiado grandes, ya que la masa es muy delicada. Este plato sencillo y económico se convertirá en tu opción favorita para desayunos familiares contundentes o para un tentempié reconfortante a cualquier hora del día.

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